martes, 27 de noviembre de 2012

La gran creatividad peruana

Hay una gran mentira que nos han soplado los últimos años: 'El peruano es creativo'. Lo ves sobretodo en las publicidades de Inca Kola. Uno de los últimos de esta estirpe, tiene a un protagonista joven que, en una claro arranque de 'creatividad', le dice a una chica que su perro se llama 'Chape' para poder robarle un beso. Si eso es creatividad, Lady Gaga llenó el estadio San Marcos. Aceptémoslo. La publicidad peruana no sólo pasa por su peor momento sino que está por los suelos.

Veamos pues lo más granjeado de nuestra creativa e iluminada publicidad que confunde criolloda y facilismo con epifanía creativa. Ser criollo o hábil, y si quieren, vivos, para salir del paso ante cualquier situación, no significa que la creatividad (léase, facultad de crear) está en nuestro ADN. Desengáñate peruano.

1. Chocolate


El domingo 25 de noviembre, aproximadamente a las 2:00 p.m., un canal de señal abierta trasmitió este comercial más de tres veces en una misma tanda. Si un programa de una hora hay más de seis tandas, hagan matemáticas. En el spot un confundido abuelo, dice que para Navidad quiere panetón y chocolate. Su hija, llama entonces a su esposo que ha estado adornando un árbol. En un primer plano, el moreno voltea la cara (como enfatizando sus rasgos), respondiendo así al nombre de 'Chocolate'. ¿Qué atarantado escribió esto? Las sospechas son muchas, pero se presume que fue un fervoroso seguidor de 'El Especial del Humor', sobretodo del ya estigmatizado personaje 'El Negro Mama'. El protagonista del reclame, el bailarín Raúl Romero, quien quizá no sabía en qué se había metido y el veterano actor Jorge Rodríguez Paz también se prestaron para la gracia.


La propaganda de 'Herbi' no sólo inspira el racismo, sino que recurre al humor pobre de 'Eres negro y tu chapa es chocolate' para generar risas. Pero en fin, el humor peruano es así, siempre tan poco inteligente. El chiste incluso estaría bien puesto después de una pichanga con los amigos de barrio, pues la chacota impera, pero... ¿En una publicidad que un tótem comunicativo y que supuestamente influye?

2. Lanzador

La pizza es buenaza, sino hay que preguntarle a Leonardo y las otras tortugas ninja. Pero por más que el logotipo de tu pizzería emita fuego, no es un meteoro para llegar siempre antes de la media hora prometida. Cuenta un cliente frecuente que labora en la 36 de Panamá que pidió una suprema con gaseosa. Su pedido llegó una hora tarde pese a que hay un local de la pizzería donde llamó en la Aramburú. Pero bueno, ese no es el punto de este raro comercial que en realidad no indigna, pero deja que pensar. En esta, con música de fondo de superhéroe, un repartidor lance a distancia la pizza que es recepcionada por otro repartidor. Hasta allí, paja, pero... después de esta hazaña un tipo narre los hechos con un rostro sereno y ojos achinados y remate su relato con un somnoliento 'Y por eso llegan al tooqueeee', hace pensar en otra cosa, ¿Quién diablos es el verdadero lanzador de esta historia? En spot es bacán, pero si tu objetivo fue poner bien caleta a un brother stone que confundió el orégano con canabis, estamos mal. Para colmo hay una segunda parte en la que un flaco melenudo habla de ojos que emiten calor para calentar la pizza y 'Por eso llegan calienteeeesss'. Si eso no es jugar con el estereotipo del fumón,  yo soy el Papa.


3. Las cosas que te pierdes por no tener smartphone


Yo no sé, quizá me equivoco, pero en un mundo normal, muy típico, cualquier humano preferiría jugar un rato con su adorada mascota que ver a Miss Colita por 'Youtube'. Es un hecho. Si tuviera perro, perdería mi tiempo feliz lanzándole un pelota en lugar de estar acá escribiendo en 'Impostables'. Pero obvio, no falto un onanista de la publicidad que prefiriría ver calatas por celular en lugar de jugar con 'Fido'.


Lo más horrible de esta serie de comerciales de es que hace ver las cosas simples de la vida (como comer o estar muy tranquilito transportándose en el metropolitano) como una perdida de tiempo, todo ello bajo el slogan: 'Necesitas un smartphone. ¡Ya!'. Si vivimos en un mundo inmediatista donde sólo falta que nos pongan un conector de USB en la nuca, publicidades de este tipo sólo acrecientan ese clima donde nos importa más chatear por teléfono que tener una tertulia; o que es más importante actualizar en Facebook que hay temblor, antes que tomar medidas para que estar alerta que durante el sismo no te caiga una viga en la columna vertebral.

4. ¿Cómo le gustan a Lucecita?


Tú lo sabes. El sexo vende. No obstante, hay publicidades que supieron manejar el tema con maestría. El spot de John Holden de un botón entrando a una ranura mientras se oyen gemidos es legendario. Criticado en su momento, la pieza es una genial obra que no usa desnudos y bustos grandes para hacernos abrir los ojos. Lo vulgar, llega con este comercial en cuyo arranque se oye una cachonda voz masculina preguntar '¿Cómo le gustan a Lucecita?'. La modelo (o lo que fuera) colombiana responde pues que le gustan dulces, para luego, como si Melcochita hiciera un giro en un chiste, agregar que así le gustan los duraznos. Publicista peruano, no caigas en eso. Recuerda que hace años era más sensual ver a Laura Borlini darle un beso a un co worker solo porque le gustaba un hamburguesa, que ver esta porquería.


Lo peor de este post es que le estamos haciendo publicidad a estar publicidades. En fin.

sábado, 17 de noviembre de 2012

¿Disney enterrará Star Wars o la llevará a otro nivel?



George Lucas abraza a Mickey Mouse y todo parece destruido. Es como si el veterano cineasta se haya pasado al lado más edulcorante de la Fuerza. Oh, Force. Justamente ese es el verbo que más se lee y oye en estos días que siguieron al matrimonio Disney-Lucasfilm. Lejos de la tragicomedia que se respira ante la idea de que la gran saga galáctica de todos los tiempos haya caído en en manos de una factoría culpable de la existencia de Hannah Montana, la idea de 'forzar' la historia de Star Wars más allá de lo posible, es también un temor latente. Por ejemplo The New Yorker, publicó hace poco en manera de mofa, un humorístico argumento para los episodios del 7 al 12. En ellos Han Solo y Leia viven una pacífica vida familiar con su hija Madison. Luke ve remanentes imperialistas donde no los hay y tras caer en la paranoia, se rehabilita y entiende, al fin, la Fuerza; mientras que Chewbacca se vuelve médico. (http://www.newyorker.com/online/blogs/shouts/2012/11/forcing-it.html).

Pero, seamos francos. Si bien George Lucas concibió Star Wars, su genio no se ha visto reflejado en la dirección. Veamos: De las seis cintas, Lucas se ha encargado de cuatro: A New Hope (1977) y las nueva trilogía sobre Anakin Skywalker. Estas últimas no son gloriosas y si acaso hay una película aclamada por la crítica esa es 'The Empire Strikes Back (1980), dirigida por Irvin Kershner. Entonces, ¿es insalubre para esta ópera galáctica estar en manos de Disney? Humberto Chipoco, de 'The Force Perú' se reunió con 'Impostables' para analizar esta adquisición y, a la vez, alucinar un poco con lo que vendría en el episodio VII.

Humberto, ¿esto es para celebrar o deprimirse?
A mí me parece bueno esto. Lucas ya es hombre mayor y ha tenido que dejarle a alguien su trabajo. Conitnuarlo le hubieran significado otros ocho o diez años más de chamba. Si él tiene cara triste en alguna foto que sale por allí, no es para menos, se trata del trabajo de toda su vida. Hay que entender que la relación de Disney con Lucasfilm no es nada nuevo: hay atracciones sobre esta unión y muchos crossovers. La pregunta es, ¿Disney tiene la capacidad para continuar Star Wars? Claro que sí. 'Avengers' lo demuestra: Sólo Disney ha podido hacer cuatro películas que sirvan de prólogo para hacer una gran película. No existe otra compañía que pueda mandarse con el trabajo.

¿No se fuerza un poco la saga con una continuación?
La idea original es de doce episodios, pero se mencionó pocas veces y quedó en nueve, léase, tres trilogías. Si se empezó con el episodio IV, V y VI es porque según refiere Lucas aquellos eran los más fáciles de solventar en los 70. Luego se dejó descansar la saga hasta cuando existieran los recursos para recrear lo demás. Pero, ¿sabes porqué esto luce forzado? Por el patrón de trabajar en base a trilogías. Si haces una película, el episodio VII por ejemplo, ya te estás amarrando a otras dos más. Si se alejaran de las trilogías, serían más libres para desarrollorar todas las aristas que tiene el universo Star Wars.

Pero... Lucas dijo alguna vez que la historia que quería contar era la de Darth Vader y que allí moría la cosa
No. Lucas dijo incialmente que los episodios I, II y III tratarían sobre la vida de Obi Wan Kenobi. Justamente, porque no tenía pensado hacer los episodidos que ahora ha prometido hacer Disney, cerró la historia alrededor de Darth Vader.

Los Cómics de 'Dark Horse' se publican hasta hoy
¿Hay material para el episodio VII?
Desde siempre se han escrito historias que vendrían a conformar el universo expandido. En los 80 la misma Marvel narraba cosas alrededor de los primeros episiodios. En los noventa, cuando Dark Horse Comics ya se había hecho con los derechos para escribir las historietas de Star Wars, sale a luz Dark Empire que es la primera continuación de 'El Regreso del Jedi'. Y en novelas tenemos la historia del almirtante Thrawn, quien reúne a lo quedó del Imperio para darle un golpe a la nueva república.

En efecto, en 1991 salió la primera novela de lo que se conocería como Thrawn Trilogy (hasta en lo lirerario el número tres es una sombra), escrita por Timothy Zahn. El cómic Dark Empire también explora este trama. La historieta muestra a Luke siendo tentado por el lado oscuro de la fuerza, y la aparición de Anakin Solo, el hijo de Leia y Han.

Y tú, ¿que quieres ver en el episodio VII?
De todas maneras, lo que sucede con la orden Jedi y con Luke como hilo conductor de todo.

Pero Lucas ha dicho que ya no queire trabajar con Mark Hammil (Luke)
Eso es mentira. Te lo puedo jurar.


Humberto Chipoco de 'The Force Perú'
¿No crees que la historia de los Jedi debió contarse antes y no después?
Pues sí, yo mismo hubiera querido que los episodios I, II y III hablen de por qué el Conde Dooku se pasó al lado oscuro o saber un poco más de Sifo-Dyas (maestro jedi que ordenó la creacción de los clones). Lucas perdió el tiempo poniendo en el I a Jar Jar Binks que ahora es comparado con Tribilín. Ese perosnaje es gracioso, pero lo pusieron cada cinco minutos y aburrió. También eso de centrarse en las carreras de Anakin son tonterías.

Parece que Disney tiene harto material para continuar la saga. Es más, si la imaginación se apodera de ellos y tratan de complacer a las nostálgicas masas, quién sabe si se irían por precuelas donde se vea a la orden Jedi en todo su esplendor. No osbtante, podría haber sido groso error anunciar fecha para el estreno de la cinta (2015), cuando aún no se tiene director e incluso Spielberg y Tarantino se han negado a ser parte de la producción. Josh Whedon, creador de Buffy, the vampire slayer y director de Avengers hizo una gran labor en esta película donde a Hulk, Thor o Tony Stark perosnalidades definidas y en contraste. ¿Querrá él asumir la tarea de filmar la nueva trilogía, a conciencia de que está más cerca del vapuleo que del aplauso? Que la fuerza acompañe a quien tome la posta.

Agradecimientos: Enrique Zavala

lunes, 1 de octubre de 2012

Yo soy: Periodista


Cierta vez entrevisté a la corredora Verónica Peyón para un especial de autos. Llegué gracias a ella a la entonces productora de la revista para la que trabajo, Alexandra Gastañeta. me parece que la nota salió genial. Meses después una compañera de trabajo, Vania, la volvió a entrevistar. "Oye, brother -así habla Vania-, la Peyón no se acuerda de ti. Dice que la nota se la hizo Alexandra". Yo no sé si es posible confundir a un flaco con lentes pero de voz bien masculina con una rubia. Pero así es la vida.

Uno de los mejores halagos que he recibido fueron estos: "Oye, en tu entrevista lograste captar mi alma". Me lo dijo la saxofonista Carolina Aráoz hace mucho tiempo. Y me lo volvió a recordar en una segunda oportunidad. Lo úncio que hice fue escucharla.

Si los buscan y dadn con ellos, algunos escritores (varones) estadounidenses se darán su tiempo para darle una entrevista a un peruano. No sucede lo mismo con las mujeres, esas grandes eminencias que escribieron 'El diablo viste de Prada' o la saga de 'Twilight'. Sueños con hablar con Paul Auster o con George R.R. Martin. pero en sus casas.

Una vez me encontré en la calle, Petit Thouars con Javier Prado con Alfredo P. y su inseparable Miguel G.P. En ese tiempo eran como hermanos y tenían un blog. No sé seguirán siéndolo y su blog seguirá vigente. Miguel hablaba de Ayacucho. Alfredo hablaba del VRAE (porque en ese entoncees todavía no había Mantaro). Este último osó burlarse de que la publicación donde laboro se preciaba de entrevistar a grandes eminencias como Christian Meier. Guardé silencio. Es más, en su blog la mofa continuó al llamar ese encuentro como un desencuentro. Me acusaban de trabajr por plata. La consciencia social de Alfredo P. es tan grande que labora en deliciosa y libre-de-estereotipos televisión. Uno de sus grandiosos reportes era salir con papel y plumón en mano para ver si la chibolada sabía escribir Machu Picchu. (Alfredo, ¿lo escribí bien?). No te piques. Sabes que te aprecio.

Señores entrevistados. En serio, no podemos mandarle el texto antes de su publicación para que pasen por sus ojos.

Dantesco incendio. Feroz balacera. Encendido debate. Fuertemente armado. Fuertes declaraciones. Líquido elemento. Brutalmente asesinado. ¿Juan Gabriel, ya probaste la comida peruana?... Ya cánsate pues.

Mi editor me pregunta si no me he enterado de la última, de la calientita, de los dimes y diteres entre Pedro Salinas y Martha Meier. La verdad que los líos entre periodistas me importan un pito.

Para un curso universitario, acompañé (serví de camarógrafo) a un compañero para una comsión gastronómica. Entrevistó a Toshiro y el ese gran chef de buen corazón deleitó nuestra vista con el uso de su cuchillo. Luego comimos de su arte, por que el arte también se come. Era la primera vez que probaba comida japonesa y miraba con desconfianza el verde wasabi. No me gustó mucho. No obstante hoy en día no dejo de comer sushi y sashimi.

Me da pena no acordarme del nombre del compañero que instauró en paladar el bocado nipón, auqnue sin mucho éxito. Soy un mezquino de mierda. Ese mismo tipo me prestó su edición en inglés de Watchmen, la cual me compré un año más tarde cuando una amiga viajó a Estados Unidos.

Journalist is printing waht someone else does not want printed. Everything else is public relations. Lo dice George Orwell y son muy fresco al replicarlo.

El periodismo no debe buscar la verdad. Debe burcar al humano.


Feliz día colegas.


lunes, 16 de julio de 2012

¿Es The Amazing Spider-Man mejor película que sus predecesoras?


 En los 60, cuando la DC regía el mundo de los comics, a la Marvel se le ocurrió hacer a sus superhéroes menos súper y más humanos. Cuenta la leyenda que es incitador de este giro fue Stan Lee; leyenda pues su partner Jack Kirby se autoproclama como el impulsor de esa tendencia, acusando que Stan Lee no tenía el ingenio para forjar una revolución. Hoy por hoy, con el boom de las adaptaciones de cómic al cine, pocas -casi ninguna- son las cintas que velan por el lado humano del vigilante enmascarado. El Batman (héroe bandera de la DC) de Nolan linda con la humanización del héroe -sobretodo en Batman begins - para luego desbandarse por la maldad inteligente de magistral Joker, en The Dark Knight. Lo curioso: esto no se ha visto con los hérores de la casa Marvel: Los cuatro fantasticos son un bodrio, Hulk es imposible que explote lo humano cuando su protagonista es un gigante verde y sus entregas parecen repetitivas, Iron Man tiene a Robert Downey Jr., quien es genial pero la historia parece ser no la de Tony Stark, sino la de cómo RDJr se pone un traje de metal; El Capitán América es un héroe sin sentido en estos tiempos y Los Vengadores está hecho para matarse de risa. El lado humano recién llegó con este nuevo Spider-Man dirigido por Marc Webb.

Peter Parker (Andrew Garfield) es un adolescente que aún no ha superado la pérdida de sus padres. Vive en conflicto interno y en la escuela no es un nerd, más bien es un skater, aunque eso no lo aleja del lorneo de cada día. El Peter Parker de Webb es como Marty McFly, pero sin máquina del tiempo para resolver los dilemas del pasado. Sus tíos Ben (Martin Sheen) y May (Sally Field) no son edulcorantes como los de las anteriores películas. Esta May es conciliadora pero no entiende a su sobrino quien está en la etapa Incomprendido que tanto pregona una publcidad de helado. Este Ben no sale con la ya aburrida frase 'Un gran poder conlleva a una gran responsabilidad', sino que grita, seromonea y orienta a su sobrino con palabras de un adulto promedio que debe dialogar con un chiquillo. Este Ben incluso es criollazo y no duda en ridiculizar a su sobrino delante de la chica que le gusta, Gwen Stacy (Emma Stone) al delatarlo como un fan enamorado que tiene la foto de su musa de fondo de pantalla. La torpeza de Peter con Gwen, por su parte, es célebre; una timidez que ni siquiera se aminora cuando Peter debería creerse dueño del mundo al ser ya un bad boy con malla.  Y es que incluso cuando adquiere sus poderes es tremendamente torpe y la escena en la que hace desastres en el baño por no saber controlar su fuerza mientras guitarreos y aullidos metal acompañan la acción tiene harta gracia.

Si en el cómic y las adaptaciones de Sam Raimi, el joven hombre araña sufre y delira por la muerte de su tío Ben, en esta versión, dicha pérdida sólo lo impulsó a una venganza sin fin. Por ello, los primeros minutos de The Amazing Spider-Man son los más deliciosos, pero la llegada del enemigo de turno, El Lagarto, se echa abajo esa exquisitez, pese a que Rhys Ifans hace un gran papel cuando hace del Dr. Connor antes de mutar. El problema de esta cinta radica entonces en la elección del villano, pues si quieres humanizar a un superhéroe también debes hacerlo pelear con otro humano conflictuado. Claro, el Dr. Connor no tiene un brazo, y pese a que busca un método para regenerar miembros, sicológicamente está sano. Verlo convertido en un Lagarto loco de pronto parece una estupidez.
 

En efecto, el problema es la mostruosidad del villano. Que Peter Parker, flamante Hombre Araña pase de luchar contra delincuentes y policías de pronto de enfrente a un gigante escamoso y... ¡Con la ayuda de su novia! es una cruzada demencial. El Batman de Nolan primero luchó contra su maestro, y luego contra un Joker agudo, pero jamás contra un fenómeno. No por nada Nolan se negó a hacer pelear a su Batman contra mutantes como El Pingüino o Hombre de Barro.

Pero bueno, digamos que la elección del reptil es inevitable. Pues entonces, hagamos que su mutación sea a la par con la Spider-Man y no forzar a que este se convierta de inmediato en un freak verde. Hubiera sido una mejor cinta si Spider-Man luchaba contra una red de delicuentes, además de con las fuezas policiales.

La ridiculez llega a su clímax cuando un grupo de grúas ayuda a Spider a que llegue a torre de Oscorp. Esa es quizá la parte más irreal de la cinta. Por cierto: Por alguna razón la batalla final siempre tiene que ser épica y en Hollywood, se entiende que lo épico debe desarrollarse en una torre alta, desde King Kong, pasando por el Batman de Tim Burton, Duro de Matar u otros filmes. Está bien que SpiderMman sea un trepador de rascacielos, pero un ring más decente hubiera sido la alcantarilla donde se refugiaba El Lagarto.

Pese a esto, la entrega de Webb es más clara y más madura que la trilogía tonta e infantil ideada por Raimi.

viernes, 15 de junio de 2012

El arte de pasar roche


Si hay algo de lo que he pecado es de caer en el ridículo. Hace dos años exactamente, si las fechas no me sacan la vuelta, tuve la osadía de disfrazarme de mujer -de vieja gringa para exactos -para una clase de inglés en el insituto de idiomas más nice de San Isidro, y pese a mi gran performance -que bien pudo despertar burla, pero siendo una clase de las siete de la mañana considero que desperto a mis somnolientos y madrugadores classmates -obtuve una nota bajísima (era de esperarse, ni que el histronismo y travestismo geriátrico se premiaran en el instituto de inglés más cool de Lima), odié a mi profesora y luego de eso abandoné el inglés por un buen tiempo. Y si me preguntan, volvería a hacer lo mismo e incluso pintaría otra vez ese cuadro de los cuatro monos que fue parte de mi exposición, role play o como se llamese (sí pues, además de actuar, hasta pinté, me faltaba tocar la armónica y ya hubiera sido una demostración de arte completa); lienzo al que le tengo harto cariño, el cual no puedo demostrárselo directamente, pues ahora el cuadrito en cuestión está en estos momentos colgado -o guardado -en algún lugar de Madrid. Pero bueno, vamos por partes para que no se aturdan.


1. El mercado
Supongo que esto de exponerme en los salones de clase data de la época escolar. Es, ante todo, una revancha. En primaria, a una profesora se le ocurrió mandar de tarea hacer la representación de un mercado. En realidad lo que pidió fue: "Quiero que vengan con productos y los vendan". Por algún tipo de sorteo, a mi me tocó vender pollos. La idea me pareció atrayente, recuerdo que a esa edad iba a hacer la plaza y me parecían ceremoniosa las destajadas que hacía el vendedor -con V de verdugo- del ave nuestro de cada día., así que, oh sí, yo estaba feliz de hacer de vendedor de pollo y nadie me iba a parar. Mis padres, al ver mi entusiasmo, me ayudaron a hacer unos pollos de tecnopor, de los que hasta ahora se acuerda mi amiga Liliana. ¿Utilería? Cómo, no: Mandil, una fake plastic hacha sin filo, guantes y mis incomestibles pollos. El día de la presentación, mi amigo Michael -que también estaba destinado al mismo negocio que yo -llegó con pollos más misios que los míos, pero con una soltura incleíble para gritar como pregronero y atraer a la ficticia clientela. Me di cuenta entonces que estaba jodido, que mis pollos podían ser los mejores de la plaza, pero que de vendedor de barrio me iba a morir de hambre. La timidez me ganó, me sentí aminorado -si tuviera que hacer una comparación, Michael había voceado sus ricos pollos, llévese su poooolloooossss como si fuera Freddie Mercury en concierto y yo me sentía más opacado que Justin Bieber en un congreso lírico-. Les juro, que luego de eso, salí a las actuaciones de colegio con más huevos que pollos muertos.


2. Tres trickster tigres
Diez años después: la clase de inglés. Junio de 2010. Durante las clases leímos la revista Smithsonian. Como nota previa al examen final, los alumnos de este instituto nice formaban grupos y exponían (ahondaban, investigaban) sobre una lectura de su elección. Mi grupo, en el cual era el único hombre, y que estaba conformado por Luzmi, Yessy y yo, escogió la lectura titulada Madeleine Albright on her life in pins (respectivo link por si se les pica la curiosidad: http://www.smithsonianmag.com/arts-culture/Q-and-A-with-Madeleine-Albright.html). Para resumir, la historia de dicho texto iba sobre la secretaria de estado de Clinton, Madeleine Albright, fanática de los pines y que llevaba uno cuando se reunía con líderes políticos del mundo. Doña Madeleine es bien respetada en Estados Unidos (es más, Obama le acaba de dar el mismo reconocimeinto que a Bob Dylan hace poco -leer post anterior). Cuenta la historia que cuando Albright conoció a Saddam usó un pin de serpiente como para hecerle burla. Y cuando se reunió con Putin usó el pin de los tres monos que no oyen, no miran y no hablan (hear-no-evil, see-no-evil, speak-no evil) pues quería echarle en cara al presidente ruso que se estaba haciendo el loco ante un conflicto con Chechenia.

Con Luzmi y Yessy, deteminamos lo siguiente: Haríamos una escena donde Madeleine contara la historia de sus prendedores en una conversación con dos peruanas, que la visitan en su casa en USA. Estas dos peruanas, no sé por qué diantres, serían Martha Hildebrandt y Rosa María Palacios (creo que las dos chicas las admiraban). Yo, hice las veces de Madeleine Albright.

-Tú puedes, no sientes vergüenza -dijo Yessy como para lavarme el cerebro.

Luzmi, reía como tonta, al fin y al cabo ella es más tímida que yo y sería incapaz de hacer locuras. No sé si Yessy lo hizo para burlarse de mí -creo que experimentaba con la sicología humana -pero yo, que debía hacer honor a mi apellido acepté el reto. Es más, para mí era pura diversión, pues meses atrás incluso me había disfrazado de Sherlock Holmes en el mismo instituto san isidrino.

3.  Let's jam!
Preparamos todo púlcramente. Creamos una conversación donde se notara el intelecto sabelotodo de Martha Hildebrandt, las preguntas pegadas a la estadística de Rosa María Palacios (a quien Martha y Madeleine se dirigían como Rosca) y el sarcasmo yanqui de una Madeleine que se había burlado de Putin en su pelada cara. O sea, lectores, la complejidad psicológica de nuestros personajes estaba a la orden del día y hasta el menos observador podía haberse percatado que el guión parecía elaborado por los escritores de Mad Men. Llevamos tazas, un mantel y una Manty para mofarnos del comercial de antaño en perfecto inglés. Llevamos una revista Caras, pues en alguna parte del guión estaba escrito que Martha, Rosca y Maddie iban a darle una hojeada a los sociales. Y llevé, pintado apenas 48 horas antes, mi cuadro de los tres monos, el cual adornaría la imaginaria casa de Maddie. Oh, sí, pero como se habrán dado cuenta, en esa pinturita no hay tres sino cuatro simios, pues me quise pasar de chistoso y le añadí el mono FUCK-NO-EVIL. Y así, empezamos con la exposición teatral. Al finalizar, el trío nos dábamos como ganadores de un certamen. Al fin y al cabo, los tríos son un éxito (pasando por Larry, Curly y Moe; Nirvana o los threesome de alcoba). Al menos yo me sentía ganador. Pero la profesora nos corrigió en exceso, nos hizo notar que habíamos dicho groserías en algún momento de la conversación y, Chris, congratulations to your painting skills, but, no seas payaso al poner un cuadro de esa naturaleza en mi aulaaaaa!!!! La profesora nos demolió. Nos hizo trizas. Nos retiramos con la cabeza baja. Sentado derrotado en mi silla, regresé a la escena del vendedor de pollos. Tenía algo de similar.

4. Whatever people say I am, that's what I'm not
De como personifiqué a Madeleine no hay video en Youtube (al menos no que yo sepa). De como Yessy me prestó una peluca de su madre para verme como mujer, tampoco (Eso no es cierto, tengo una, pero no pienso publicarla, porque no hay fotos mías en este blog e iniciar con una al estilo Lady Oscar anciana no es la idea). El único recuerdo de aquel episodio, el único souvenir sobreviviente, fue el glorioso y despreciado, culpable de la mala nota, lienzo de los cuatro monos. Viole, gran amiga, que vive en Madrid un cuento de hadas pese a la crisis, vino de visita ese 2010, un mes después de ocurridos los hechos (Nadie entendía porque se había regresado justo cuando en España iban a tirar la casa por la ventana luego de que salieran campoenes del mundo). Le conté pues la historia que ahora les cuento a ustedes. Ella -quizá viendo que había hecho con cariño el cuadro pese a sus fines académicos), me pidió (exigió) que le regalase la pintura. Demandó mi firma y dedicatoria a la espalda de la tela, y se la llevó. Quizá sea mejor así. No me imagino colgado en mi cuarto a esos monos burlones y pendencieros vigilando mi sueño.

Yessy podrá hasta ahora pensar que estoy un poco demente por haber hecho ese ridículo, el cual no considero ningún ridículo. Luzmi, ya se olvidó del tema y, ahora que la frecuento, ni siquiera viene a su mente ese capítulo, por el contrario, si de algo me podría acusar no sería de loco, sino de soberbio.  Quziá para Yessy -sobretodo para ella -o Luzmi, que me haya prestado a ataviarme de vieja es hacer el ridículo. Y claro está, para mí -que de niño me sentí mal por no personificar bien a un pollero -, hacer eso era como la misma libertad. Pero bueno, podré defender mi actuación de vieja gringa, pero ni de a vainas me veo a las siete de la noche, presentándome ante los tres jurados de canal dos, diciendo 'Yo soy: ...'. Porque como reza el disco de los Arctic Monkeys, lo que digan que soy, es lo que no soy.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Los presidentes regalones


Así están las cosas, mientras Bill Clinton posa fotogénico con unas estrellas porno en Montecarlo, Barack Obama opta por homenajear a Bob Dylan en la Casa Blanca. Años atrás, Richard Nixon recibiría a Elvis Presley en Washington. Ocurrió en 1970. El rey del rock, frescamente, pidió cita con Nixon para que este le diera una placa de sheriff de lucha contra las drogas. Nixon, que debía estar a la moda y contentar a la juventud, se la dio, recibiendo a cambio del melenudo Elvis una Colt 45 con siete balas de plata. Un episodio irreal, dirían algunos. Pero debemos tener en cuenta la malicia de Nixon al momento de hacer las cosas. Quizá, fue un movimiento de ajedrez.

A diferencia de Nixon, Obama premió a trece norteamericanos (quizá ejemplares) además de Bob Dylan. Les otorgó, la llamada 'Medalla de la Libertad'. A Dylan, el presidente lo llamó gigante, pero el músico ni siquiera sonrió en la ceremonia y quizá por su cabeza pasaba un what the fuck I'm doing here? La 'Medalla de la Libertad', según lo oficial, es el máximo reconocimiento a un ciudadano estadounidense, alguien que ha luchado por los derechos civiles de dicho país. Para Obama, fan de Dylan, este ha hecho política desde la música. O sea, llamarlo 'héroe' no suena tan descabellado, pese a que Dylan no se quite sus lentes oscuros y no entregue para la foto ni una sonrisa de compromiso.

Lo descabellado ocurre al sur de América. En enero de este año, Evo Morales condecoró nada más y nada menos a Ronaldinho. El exponente del jogo bonito, estuvo en Bolivia y salió premiado con la 'Medalla al Mérito Deportivo' en el grado 'Forjador del Deporte'. Que en Bolivia condecoren a un brasileño es jalado de los pelos. Ronaldinho no juega en ningún equipo de Bolivia, no es nacionalizado boliviano, jamás abrió una escuela en La Paz, jamás dio una conferencia sobre cómo jugar rico y hermoso en la altura. Aquella vez, Ronaldinho estaba en Bolivia de paso. Estaba allí porque su equipo, el Flamengo iba a jugar un partido con el Real Potosí por la Copa Libertadores. Ronaldinho era un rival. Pero qué importaba. Medalla para él. Este mayo, Barack Obama recibió a los 'Angeles Galaxy', elogió a Beckham, pero ni por asomo -creo yo- se le ocurriría darle una medalla al jugador inglés. También es lejano y de ciencia ficción imaginar que la Reina Isabel II nombre Sir a Mario Testino por haber contribuido al fashionismo mundial, tomarle lindas fotos a su ex nuera Lady Di, a la actual Kate Middleton y, de yapa, por haber descubierto a Kate Moss.


Y es que acá en Sudamérica hay una fiebre, manía cariñosa, por condecorar a cualquiera que está de visita. En 2011, Alan García le entregó la 'Gran Cruz' (ojo, podría ser también el nombre para una cerveza) a Ban Ki-Moon, secretario general de Las Naciones Unidas. ¿Javier Pérez de Cuéllar fue condecorado en el extranjero cuando tenía el mismo cargo que Ban Ki-Moon? Quizá peque de mal informado, pero creo que no. Hace poco, el embajador de Francia en Lima, Jean-Jacques Beaussou le entregó a Pérez de Cuellar la Medalla Grand Vermeil, pero el acto ocurrió acá en Lima. No hubo venia del mandatario francés, sino más bien del alcalde de París, Bertrand Delanoë.

Lo más pendenciero, considero, fue que Alan condecorara a Paul McCartney, ya casi al final de su gobierno. Otra Orden del Sol en el grado Gran Cruz. ¿El Beatle merecía una medalla? En fin, la excusa fue porque es un promotor de la paz, su compromiso por perdonar la deuda externa, por la defensa del medio ambiente, por los derechos de los animales, y otras razones más. ¿Hizo algo McCartney por la tierra del Zambo Cavero, además de gritar haciéndose el criollo 'Viva el Perrú, Carrajo'? Y es que el pueblo -cada vez más loco- pidió una distinción de ese tipo. Alan García, que es recontra obediente, lo hizo. 

Bono le escribió una carta a Humala. Nadie Heredia le entregó camiseta Marca Perú a Elton John. Gene Simmons de Kiss visitó palacio de gobierno, y metió cámaras en él para su cochino reality. Todavía no hay ninguna celebridad condecorada en este gobierno y quizá no la haya nunca, pues el nacionalismo es el nacionalismo. Pero quien sabe si falta poco. Y es que damos tanto cariño que hasta Noel Gallagher se fue harto de tanto asedio y dijo que Lima olía a pescado.


En el 2007, Hugo Chávez condecoró al poeta uruguayo Mario Benedetti con la orden de Francisco de Miranda con la orden de 'Generalísimo'. No ocurrió en Caracas, sino en Montevideo. Eso pasa piola. Pero en el 2009, si se pasó de la ralla al condecorar a Muamar Gadafi con la máxima distinción venezolana: La Orden del Libertador. Y es que la amistad y la admiración son la principal causa de esta indiscriminada entrega de medallas. Así tenemos a Piñera condecorando a Vargas Llosa, que también había sido nombrado marqués por el Rey Juan Carlos de España. ¿Estos nombramientos son para tomarse en serio, son para reír o son para la foto?

En fin. La de Ronaldinho sí fue épica.

martes, 22 de mayo de 2012

¿Qué pasa por la mente de Jonathan Maicelo?


El fin de semana pasado fue deportivo. Tuvimos primero el dramático partido final de la Champions, compuesto por una Drogbamanía y una sesión de penales que se tumbó al favorito Bayern. Más tarde, en una especie de plato de fondo, el espectáculo boxístico en el Callao, cuyos protagonistas -bañados de calor popular, sangre, sudor y polémica -, los púgiles Kina Malpartida y Jonathan Maicelo. A Kina la acusan de payasa (Si leemos decir a Kike Pérez decir que las defensas de Kina han sido payasadas y la boxeadora, como gestora de sus peleas, orquesta las payasadas, ergo, Kina es una comediante, una narradora de chistes). Maicelo en cambio, es el farandulero de la semana.

Yo no sé qué pasará por la cabeza de Jonathan Maicelo Román, peleador de 28 años, originario de El Callao, Alguna vocecita un poco imprudente, le susurró al oído que luego de su pelea con el ecuatoriano Fernando Angulo, era menester colgar las fotos de su hinchado rostro tanto en Facebook (nunca el nombrecito sonó más propicio) y Twitter. Yo no sé si su propósito era presentar heridas de batalla como un gran guerrero. El hecho es que la foto sirvió para que muchos se rieran, lo trollearan al estilo 9GAG y se comprobara que Angulo le había destrozado la cara y quizá el ego. A Maicelo le habían sacado la mierda.

En Perú, un gran porcentaje de la población tiene alergia a la arrogancia, aunque en este país arrogancia también signifique la sobre exposición en los medios de comunicación. La cosa se aplica no solo a arrogantes nacionales, sino también a figurines foráneos. Al peruano común no le cae bien Cristiano, porque Ronaldo sólo hay uno (el pelado dientón) y porque el portugués es un posero. Hace poco, al peruano común dio por culminado un idilio-admiración con Messi, porque ya está harto de oír que es el mejor del mundo. Al peruano no le gusta el que se cree campeón. Al peruano le gusta la humildad. Cuando Maicelo -quien además de soportar el ardor de la paliza del sábado también lidiaba con las críticas del público -dijo una frase que ya es un clásico nacional cuando un peruano siente que le están haciendo callejón oscuro: "Basta ya de criticarnos entre peruanos". Ese tipo de frases me aburre. Decir aquello equivale a decir que el peruano es el único envidioso y cagón del mundo. Sería el colmo pues, nosotros que juramos que el pisco y el cebiche son más ricos acá, decir que la envidia es más rica y picante también en estas tierras. Y yo me imagino que los antiguos latinos y el filósofo Thomas Hobbes deben estar revolcándose de la risa al comprobar que la alocución Homo homini lupus (El hombre es el lobo para el hombre) ahora es de nacionalidad peruana... Pero ya me fui por la tangente...

Tanto Maicelo como Kina, además de boxeadores son personajes. Son rostros. Son figuras. Si ambos salen en comerciales y si ambos son mediáticos, se lo han ganado, más que todo este país que necesita de héroes. Maicelo puede hacer cuantas publicidades quiera. Puede hablar como Anahí de Cárdenas cuantas veces quiera también. Pero mete la pata al pensar que su vida gira en torno a eso. Si entramos a su página maicelo.com, descubriremos que su web está llena de videos con las publicidades que ha hecho hasta el momento. Es más, la página también ofrece las veces en las que Maicelo ha parecido de invitado en algún programa de televisión. La página de Kina no cae en ese burdo propagandismo. Maicelo ha alucinado que es una estrella y eso le está consumiendo la cabeza. Jonathan, batería, la fama también es una droga. Lo peor: Su actitud de barrio (muy chalaco él) acentúa las cosas. Consecuencia: Maicelo se cree Gokú. O peor aún, por su cabeza podría pasar que es uno de esos gangsta de Estados Unidos que se creen bacanes por vestir bling-bling. Quieren dar miedo, pero dan risa.

Pero... ¿Kina fue abusiva al pelear con una talandesa de 19 años a la que destruyó sin misericordia?

Eso, en otro post


jueves, 10 de mayo de 2012

Breve historia de la F (Edición de bolsillo)


Contrariamente a lo que diría Monterroso, el dinosaurio nunca se despertó, ergo, ya no estaba en el planeta. En su lugar, una nueve especie poblaba la faz de tierra, un animal más, pero complejo, de imaginación grande. Un animal que creó el abecedario, la F, una letra que esta raza ha usado desde tiempos inmemorables para referirse a cosas fantásticas, ilusorias y locas. La F, señores, es una de las letras más productivas y abstractas del mundo señores, tanto que la H se quedaría muda. La F, es la letra de la evolución humana y de su fatalidad.

Veamos. Hace millones de años, el hombre, aún lleno de pelos, con el falo al aire libre y emanando fétido olor, ya había empezado a bautizar palabras con f a aquellas cosas que le parecían bellas. Estaba así la fruta, la flor, porque esas cosas fermosas, como diría Cervantes, o formosus como dirían en latín. Y claro, el agua le pareció celestial, pero como aún no había llegado a la costa y su primer encuentro mojado fue con una porción de cristalino H20 rodeado de tierra, la llamó fons (fuente). Y bueno, si hasta ahora creen que un fruto le abrió los ojos al hombre, pues se equivocan, fue el agua: Al verse reflejado en ella, este peludo ser se descubrió feo, descubrió que su rostro tenía forma, figura, y la llamó frons o facies, es decir, cara. Con el agua, el cavernícola aprendió a ser metrosexual: Aprendió a bañarse (para oler rico y olerte mejor, Lobo dixit), aprendió a afeitarse y -lo más jodido de todo -aprendió a admirarse. Sí lectores, el agua da vida, pero también alimentó la ilusión humana. Y bueno, para aquellas feministas que leen, quizá sí fue una mujer la primera en mirar su reflejo (De hecho suena más lógico y ya podemos imaginar a Vilma Picapiedra decirle a Pedro 'Ven, mira a través de esta fuente, te dije que tú eras el feo y yo la regia).

Y así pues, queridos lectores mientras la fémina usaba la fuente para arreglarse y usar pétalos para maquillarse; el varón -entre loco, estúpido y perceptivo- trató de averiguar qué carajos existía en el fondo del mar, y así como jugando descubrió el fish. Y como ya tenía flora y fauna, profundizó en el reino marino, llegando a la alucinación. Y así, el hombre -ya más racional- empezó a fantasear, a fablar, fabulari, sobre todas esas cosas que pasaban por su cabecita. Concibió Atlantis. Y de la fábula pasó a la ficción (ya en tiempos de imprenta) y la ficción se volvió ciencia y abordó hechos (facta, facts) del futuro. La F, esa la letra de la fantasía.

Pero un aguafiestas pensó y llegó a la conclusión de que las palabras cuyo origen venía de la bien formada f eran falsas, fakes, falaces. Y así señores, donde le poeta veía hermosura, el realista veía mentira. Pero eso no detuvo a los filósofos antiguos, los cuales siguieron metiendo floro, puesto que su misión era embellecer la especie humana, echarle flores. Y para que los anti-F no se quejen, los pro-F empezaron a usar palabras con la letra sagrada para designar a la gente que más querían: Léase familia, filius, filia, frater y todos esos vocablos bien usados por Vito Corleone. Y en el proceso de humanizar la F, nació el Renacimiento.

Entonces el hombre empezó a hacer cosas más tangibles. En la France, se rindió culto al amor y al arte de la fornicación. Y cómo no, a la fragancia. Inglaterra le rindió pleitesía al fierro y a las factories. Y todo era vapor (foam). En Alemania, todavía había cierta abstracción, pero en lugar de orientarse a fábulas locas, se dedicaron a la física (Einstein saca la lengua).

En América, todo era folclor, nació la mejor música. El folk, el funky y todo tenía flow. Hasta que otra vez, la obsesión por retratar la figura humana: Se inventó la foto y, claro está, el filme. Y el hombre lo podía todo. Fue entonces cuando Nietszche inventó a Superman y sus compatriotas al Führer. La guerra jodió a todos. Fuck! Y eso nos lleva a nuestros días: El hombre harto de tanta atrocidad, se dijo que era tiempo de hacer cosas de bien. Lamentablemente, ha terminado siendo falso. Un hipócrita.

Tranquilos. Ya vamos a terminar... Edición de bolsillo, al fin y al cabo.

Como nunca entonces, el hombre se dijo: 'Quiero ser feliz'. Pero, señores, el hombre es bruto, y como a veces la vida es circular, el hombre de este milenio despertó el cavernícola que lleva adentro. Porque la única forma que el hombre conoce hacer cosas fermosas -como diría Cervantes -es exteriormente, no interiormente. Porque el hombre es pues, en el fondo, el cavernícola, mirando su reflejo en el agua, así como es también el atleta griego orgulloso su fiera contextura. Se concentró en lo físico, en la forma, en la fachada. Nació lo fashion, porque la vanidad era justa, ¿sino o no Vanity Fair? Se educó a las masas a cincelar el cuerpo con fajas a la flacura, a ser famélico para lucir bien. Verse fino es consigna, la farsa está a la orden del día, la fanfarronada crece. Pero el hombre no quiere morir, tiene miedo al dolor, a fenecer, al fin. Y afuera, todo bello; pero adentro se multiplican las fobias, a veces curadas con fármacos. Porque el hombre debe prevalecer, cruzar las fronteras, de vez en cuanto cagarse en otro hombre decir: 'Hemos hecho un faenón'. O cagarse también en un animal y llamarlo faena taurina. El hombre necesita ser amado, tener followers, un facebook, espacios de falsedad donde un friend no es tu friend, porque no lo ves face to face. Y quizá, cuando ese flaco dueño del mundo, note que tiene algo de poder, saldrá a fustigar gente, no permitirá que lo fastidien públicamente, y aparecerá en televisión -creyéndose dueño de la razón -con un polo blanco con la frase escrita: 100% Fabulosidad.

Mis falanges ya no me son fieles. Hora de fumar.

sábado, 21 de abril de 2012

Cuatro hechos que destruirán tu machismo


Vivimos en América Latina, donde el machismo es cosa de todos los días. Y aunque suene trillado, no es sólo un problema de los hombres, sino también de las mujeres que alimentan la visión del macho man. Así que si pensaron que el título iba dirigido a los lectores varones, pues no, también va para esa chica latina que no aceptan una pizca de sensiblería en los hombres.

1. Los hombres pueden dar de lactar

 


Si oíste en su momento que Alan García jugaba con sus mamas mientras danzaba algo hoy conocido como 'el baile del teteo', pues decir que el presidente tenía un par de tetas no estaba lejos de la realidad. Veamos. En en le reino animal, está documentado que el murciélago macho de la fruta de Dayak tiene ubres desarrollados y produce leche. Para sacar pecho por la humanidad, tenemos al hombre de la foto de arriba. Se trata de Ragnar Bengtsson, un sueco de 28 años, conocido en su país como 'Milkman' y cuyas tetillas son objeto de estudio en la universidad de Estocolmo. Es más, sendos estudiantes lo vieron como una prueba de la igualdad de género. Para algunos puede sonar a milagro, para otros aberración. En la literatura, Tolstoi cuenta como anécdota de un hombre que amamanta un bebé en Ana Karenina. En la historia, Alexander Von Humboldt, describe en sus crónicas a un brasileño que alimenta de pecho a su hijo pues su esposa estaba enferma. La medicina, por su parte, explica que se trataría de una anomalía llamada galactorrea, que no es más que la secreción espontánea de leche tanto en hombres como en mujeres.

2. Los hombres SÍ lloran por las mujeres

 


Pasemos pues a una de las secreciones más tiernas: El llanto. La lágrima ha inspirado a poetas como Bécquer, pero aún así, en el microcosmos del macho es mal vista. Cierta vez, en el colegio, a un compañero de corazón roto se le acercó un profesor para decirle que por una mujer no se llora; el chiquillo chilló aún más fuerte. A mi primo otro profesor también le dijo lo mismo; ahora es incapaz de mostrar sentimiento alguno. Tanta es la creencia de que un hombre que llora por una chica es menos hombre, que los llorenes en cuestión captados in fraganti dicen, ¡No, qué va! Se me metió una basurita al ojo. Pues bien, según reportó el The Telegraph en 2009, la Sociedad Alemana de Oftalmología decidió investigar quién lloraba más: ¿Los hombres o las mujeres? Descubrieron que la mujer llora al año entre 30 a 64 veces; y que el hombre apenas entre 6 a 17. Lo gracioso: las mujeres moquean ante situaciones que no pueden manejar o cuando recuerdan cosas del pasado. Por su parte, los hombres lloran cuando terminan con una chica o cuando sienten empatía por una. O sea, ya sea por perderla o por encontrarla, los hombres lloriquean sí o sí por una dama. Pero si esto te hace llorar de risa, aquí viene lo bueno: William Frey, un profesor de la universidad de Minnesota, asegura que las lagrimas ayudan a eliminar los químicos que producen estrés. Por otra parte, se dice que si los hombres son los que sufren más de ataques al corazón es justamente por no recurrir a la catarsis lacrimal. Ya saben, no le haga caso a Robert Smith con su Boys don't cry. En fin, este moquillento dato nos lleva al tercero...

3. Los hombres demoran en superar una ruptura

 


A ver, gran varón. Cierta noche sales a tonear, estás con tus patas del alma y con la incondicional cerveza en tu mano, una botella a la que puedes besar de vez en cuando. Estás allí para ligar, o sea, demostrales a tus camaradas que tu ex es cosa del pasado. Pero, oh merde, la susodicha, por culpa de alguna joda metafísica, está bailando en la misma disco y para colmo con su nueva pareja. Es muy probable que si ya le diste curso a la novena cerveza, trates de hacer un espectáculo, hacerte la víctima y decirle a tu ex cómo es posible que te haya olvidado tan rápido. Life's hard, man. Y así, quisiste ser el gilero de la noche y terminaste como un trapo. ¿Alguna explicación? Los científicos aún buscan respuestas y estudian que parte del cerebro masculino no asimila las rupturas (quizá, usamos el área más imaginativa y optimista), mientras que las mujeres la tienen clara: Cuando las cosas no funcionan, no funcionan. Los sociólogos también han puesto su grano de arena y aseguran que el estereotipo del 'hombre conquistador' invita a los varones a buscar un rápido reemplazo y al no hallarlo se frustran, se estresan y se deprimen. Puede incluso que los hombres sean más sensibles y las mujeres más cerebrales. Así que cuando una chica te diga que tú la quieres con el pene, mientras que ella lo hace con el corazón; refútale diciendo que tú eres puro corazón mientras ella es una calculadora y de las científicas.

 

4. Los hombres son recontra vanidosos

 


Cada día que pasa, esto es más evidente, pero igual lo recalcamos para que no se te olvide. El pelo en el pecho ha ido desapareciendo de a pocos, así que no te sorprendas si en algunos años tu hermano se rasura las piernas para lucirlas en la pichanga del día. Y ustedes dirán, eso de la vanidad aún no está de moda en nuetra brutal Sudamérica. Pero así como Beckham o Cristiano se untan gel en el cabello para verse fotógenicos cuando metan un gol; en estas tierras Julio César Uribe se tiñe las canas cada quince días porque ya llegó el HD. Así está la cosa. Para colmo, a fines del año pasado un estudio reveló que los hombres se demoran 81 minutos antes de salir (el ritual incluye bañarse, afeitarse, echarse el after shave, perfumarse, elegir la ropa, hacerse un peinado decente y al final recién vestirse), mientras que las mujeres sólo se toman 75 minutos para acicalarse. Y dirás entonces que la diferencia no es tan grande y que los varones hemos ganado apenas por un pelo, ¡Y claro! Fue ese pelo en el rostro lo que te hizo demorar. Es más, recientes investigaciones dicen que el hombre es más shopaholic que la mujer. Sí es así, ya pues, deja tu machismo de lado y create un blog de moda masculina.


miércoles, 11 de abril de 2012

Entrevista Impostable (I): Joanna Boloña




Al inicio se resistió. Entendía que fotografiarse de varón, era salir de macho y ni pagada iba a enfundarse unos shorts o chimpunes de futbolista. Se animó finalmente cuando le dijimos que la idea era que salga de dandy, aunque ella prefiera decir tomboy. Su cara es conocida en el cable. A las once de la noche, si te gusta el lado divertido del deporte, la ves a ella de cajón. Una vez el diseñador Gerardo Privat le dijo que gracias a ella veía deportes. Y es que Joanna jala gente. Dice que las niñas son sus máximas seguidoras y no quiere defraudarlas. Su meta: Ser una conocedora absoluta de las diferentes disciplinas deportivas. A continuación, Joanna en video, en texto y en fotos. Para todos los gustos.


¿Te gusta la aventura?
Sí. Es un gusto adquirido, quizá por estar en el programa 'Entre titulares'.

¿Y cómo eras antes?
Un floja. Con las justas iba al gimnasio y si tenía que hacer algo de deporte lo hacía en el curso de educación física. La verdad, me hubiera gustado tener un motivador a los 10 o 12 años, alguien, por ejemplo, que empujara a jugar tenis. Ser tenista es uno de mis sueños frustrados. Lo gracioso es que antes no sabía lo que era un Grand Slam, ahora ya estoy enterada.

Entonces, ¿hay una Joanna antes del programa?
Sí. Una más tranquila y menos insoportable.

¿Te consideras insoportable?
Bueno, friego y molesto más. He aprendido a tener correa, sobretodo porque hay gente que habla mal de mí. Las críticas me han ayudado a crear un caparazón, un antibalas... Y a madurar también, a ser más cuidadosa con las cosas que hago.



¿Le has dado más prioridad al trabajo que al amor?
Sí. Primero han sido mis logros personales.

¿Y qué es lo siguiente que quieres hacer?
Hacerle la competencia a todos los blogs, como este. Quiero un blog donde pueda reunir mis tres facetas. La de empresaria de Andina Lácteos; la de conductora de deportes; y el lado de mujer, qué nos molesta, una mujer que habla de hombres, encuentros, desplantes y conquistas.





Fotografía: Fernando Soto
Maquillaje y peinado: Alejandro Álvarez, para 'Natura'
Edición de video: Eduardo Huiman

sábado, 7 de abril de 2012

Semana Santa: Las otras caras de Jesús y otras reflexiones de última hora

1. ¿Es la Biblia la más grande obra literaria de todos los tiempos?
No nos hagámos los locos. En estos tiempos, ya no es tan descabellado pensar que las sagradas escrituras son textos de ficción pura. Pero, ¿lo son? Escrita por varios cronistas dutante años, la Biblia es la prueba absoluta de que el poder de la palabra escrita es capaz de crear una religión. Por otro lado, siendo el primer texto impreso (léase, impreso de manera industrial) es también el mayor bestseller de todos tiempos. Qué Cien años de Soledad ni ocho cuartos. Y si bien con esto le quitamos el carácter divino a la Biblia, hay que decir que sin ella no existirán los escritores o escribanos. De hecho, la Biblia es el libro que más géneros literarios abarca: el narrativo, el poético y lírico (Salmos), el jurídico, el matemático, el histórico, el familiar, el de aventuras, el policiaco (bien allí Caín), el romántico (el amor platónico hacia Dios), el futurista (Apocalípsis) y el político (Jesús como gran líder). Al final, ya sabemos que el carácter político prevaleció y derrumbó el imperio romano. Cosas de la vida.



2. ¿Buscaron los escritores de la Biblia inspiración en alguna droga?
Y no va a ser. Si Antauro Humala que es un tipo castrense se da de vez en cuanto unos bates... ¿Pudo el religioso el religioso Abraham también prender un tronchito de vez en cuando? Quizá. Pero ojo, esta teoría no es un sacrilegio de este blog, sino la postulación de un libro existente. La Biblia y el Cannabis es un ensayo de Íñigo Montoya de Guzmán que explora la posiblidad de que los profetas entraban en bobmarleyriano trance. El libro contiene datos interesantes, entre ellos señala que en la Biblia la palabra humo se me menciona 50 veces y que el vocablo inciencio unas cien, lo que evidenciaría las tremendas fumadas con el objetivo de ver a Dios. Montoya postula además que en los actos sacramentales, la receta del aceite de unción incluía la hierba. El PDF de esta obra está en la red para los curiosos.



3. ¿Qué hizo Cristo antes de los treinta?
Los evangelios sólo nos dan cuenta de la vida de Jesús hasta los 12 años, para retomarla cuando tenía 30 años, quizá, una adad aceptable para la madurez masculina. En el 2004, un artículo de The Independent titulado When Jesus walked in Japan sentenció que Cristo había peregrinado rumbo a Japón en busca de discplina oriental. Sucede que la villa japonesa de Shingo aclama que el Mesías entuvo entre ellos. Según la teoría-leyenda, Jesús enrumbó a Siberia, cruzó Vladivostok (ciudad portuaria de Rusia que colinda con China y Corea del Norte) y al llegar a Japón se instaló cerca al monte Fuji, para regresar a Judea a los treinta y tres. Así están las cosas, así que no se extrañen si pronto se publica la versión manga del nazareno.

El link:
http://www.independent.co.uk/news/world/asia/when-jesus-walked-in-japan-6155967.html



Por otro lado, existe un evangelio que reseña parte de las travesuras de un inquieto Jesús que experimentaba con sus dones en plena adolescencia. Algunos se quejan de la historia de Superman declarándola floja porque el joven Clark Kent fue criado por dos bonochanes granjeros que hicieron del hombre de hierro un buen boy-scout (así es como lo llama Batman con mofa). Pues bien, el llamado Evangelio de la Infancia de Tomás -escrito posiblemente en el año 185- describe a un Jesús teen arrogante que abusa de su poder. Se lee, por ejemplo que Jesús moldeó gorriones de barro para luego darles vida; que un niño se tropezó con él y este se irritó quitándole la vida; que discutía de boca a boca con algunos de sus maestros y que resucitó a un niño que accidentalmente se cayó de una terraza al jugar con él. Para evitar un palomilla, quizá fue idea de María y José mandárlo a la gélida Siberia y al inentendible Japón.

4. ¿El traidor Judas Iscariote tiene seguidores?
Judas está en Facebook y por el momento tiene 371 me gusta. Por otro lado, sí hay varios filósofos que ha defendido a Iscariote. En 1998, Dirk Grützmacher publicó en Edimburgo una tesis que defendía al traidor. Según esta postura, que Judas entregara a Jesús ya había sido establecido entre ambos de antemano. De hecho, Judas sólo sería un negociador entre el mesías y los romanos para intercambiarlo por un prisionero. O sea, la cosa fue de mutuo acuerdo, estaba dentro de los planes de Jesús, y que Judas sea hoy sinónimo de traidor ha sido una malinterpretación histórica. Por cierto, Judas Iscariote también cuenta con su propio evangelio el cual es considerado -obviamente -apócrifo. Como era de esperarse, lo especialistas en conspiraciones de la National Geographic lo sacaron a la luz en 2006.



El Evangelio de Judas podría ser una mera joda, pero de hecho tiene un punto interesante: Los cuatro Evangelios originales hablan de la muerte de Jesús como un sacrificio para salvar a la humanidad; el evangelio de Judas difiere en ello. Cuanta Judas que Jesús le contó una versión modificada del origen del hombre y que hoy se entiende bajo la difundida idea de que el cuerpo es un contenedor del alma. Bajo esa premisa, cuando Jesús pidió su muerte, lo que buscaba en realidad era liberar su prisionera alma de su recipiente mortal. Según Judas, Jesús le dijo a este que la socidad lo vería como un traidor por centurias, pero que él luego sería un líder.

Pero bueno, si los lectores son católicos y se han caídos patas arriba ante semejante sacrilegio, pueden quedarse tranquilos, pues en 2007 The New York Times se chantó el papel de aguafiestas. Según la columna de este diario titulada Gospel Truth, la traducción que la National Geographic le dio al evangelio de Judas es malísima y sólo buscaba la controversia de colocar a Judas como un héroe cuando el mismo evangelio de Iscariote vincula a este con el demonio. Lo que realmente diría el evangelio de Judas es que este fue un demonio conocido como 'Trece'. Su nombre real sería Ialdabaoth y viviría en un decimo tercer reino bajo la tierra. Judas, su alter ego, era un agente encubierto en el mundo.

El link de The New York Times:

http://www.nytimes.com/2007/12/01/opinion/01deconink.html

5. ¿Jesús resucitó o no?
Ya para finalizar, volvamos al texto de The Independent, el cual también revela algo acerca de la muerte de Jesús, que quizá es para matarse de la risa. Bueno, según la leyenda de la gente de Shingo, quien verdaderamente murió en la cruz fue Isukuri, nada más y nada menos que el hermano de Jesús. Este escapó de los romanos, se estableció al norte de Japón, se casó con una mujer llamada Miyuko, fue padre de tres hijas y murió a los 106 años. En efecto, en creatividad El Código da Vinci se queda chico. Si alguno cree en esto, tampoco parecerá descabellado sentenciar que John Lennon es el anticristo. Al fin y al cabo, también tiene su propia japonesa.