Hay una gran mentira que nos han soplado los últimos años: 'El peruano es creativo'. Lo ves sobretodo en las publicidades de Inca Kola. Uno de los últimos de esta estirpe, tiene a un protagonista joven que, en una claro arranque de 'creatividad', le dice a una chica que su perro se llama 'Chape' para poder robarle un beso. Si eso es creatividad, Lady Gaga llenó el estadio San Marcos. Aceptémoslo. La publicidad peruana no sólo pasa por su peor momento sino que está por los suelos.
Veamos pues lo más granjeado de nuestra creativa e iluminada publicidad que confunde criolloda y facilismo con epifanía creativa. Ser criollo o hábil, y si quieren, vivos, para salir del paso ante cualquier situación, no significa que la creatividad (léase, facultad de crear) está en nuestro ADN. Desengáñate peruano.
1. Chocolate
El domingo 25 de noviembre, aproximadamente a las 2:00 p.m., un canal de señal abierta trasmitió este comercial más de tres veces en una misma tanda. Si un programa de una hora hay más de seis tandas, hagan matemáticas. En el spot un confundido abuelo, dice que para Navidad quiere panetón y chocolate. Su hija, llama entonces a su esposo que ha estado adornando un árbol. En un primer plano, el moreno voltea la cara (como enfatizando sus rasgos), respondiendo así al nombre de 'Chocolate'. ¿Qué atarantado escribió esto? Las sospechas son muchas, pero se presume que fue un fervoroso seguidor de 'El Especial del Humor', sobretodo del ya estigmatizado personaje 'El Negro Mama'. El protagonista del reclame, el bailarín Raúl Romero, quien quizá no sabía en qué se había metido y el veterano actor Jorge Rodríguez Paz también se prestaron para la gracia.
La propaganda de 'Herbi' no sólo inspira el racismo, sino que recurre al humor pobre de 'Eres negro y tu chapa es chocolate' para generar risas. Pero en fin, el humor peruano es así, siempre tan poco inteligente. El chiste incluso estaría bien puesto después de una pichanga con los amigos de barrio, pues la chacota impera, pero... ¿En una publicidad que un tótem comunicativo y que supuestamente influye?
2. Lanzador
La pizza es buenaza, sino hay que preguntarle a Leonardo y las otras tortugas ninja. Pero por más que el logotipo de tu pizzería emita fuego, no es un meteoro para llegar siempre antes de la media hora prometida. Cuenta un cliente frecuente que labora en la 36 de Panamá que pidió una suprema con gaseosa. Su pedido llegó una hora tarde pese a que hay un local de la pizzería donde llamó en la Aramburú. Pero bueno, ese no es el punto de este raro comercial que en realidad no indigna, pero deja que pensar. En esta, con música de fondo de superhéroe, un repartidor lance a distancia la pizza que es recepcionada por otro repartidor. Hasta allí, paja, pero... después de esta hazaña un tipo narre los hechos con un rostro sereno y ojos achinados y remate su relato con un somnoliento 'Y por eso llegan al tooqueeee', hace pensar en otra cosa, ¿Quién diablos es el verdadero lanzador de esta historia? En spot es bacán, pero si tu objetivo fue poner bien caleta a un brother stone que confundió el orégano con canabis, estamos mal. Para colmo hay una segunda parte en la que un flaco melenudo habla de ojos que emiten calor para calentar la pizza y 'Por eso llegan calienteeeesss'. Si eso no es jugar con el estereotipo del fumón, yo soy el Papa.
3. Las cosas que te pierdes por no tener smartphone
Yo no sé, quizá me equivoco, pero en un mundo normal, muy típico, cualquier humano preferiría jugar un rato con su adorada mascota que ver a Miss Colita por 'Youtube'. Es un hecho. Si tuviera perro, perdería mi tiempo feliz lanzándole un pelota en lugar de estar acá escribiendo en 'Impostables'. Pero obvio, no falto un onanista de la publicidad que prefiriría ver calatas por celular en lugar de jugar con 'Fido'.
Lo más horrible de esta serie de comerciales de es que hace ver las cosas simples de la vida (como comer o estar muy tranquilito transportándose en el metropolitano) como una perdida de tiempo, todo ello bajo el slogan: 'Necesitas un smartphone. ¡Ya!'. Si vivimos en un mundo inmediatista donde sólo falta que nos pongan un conector de USB en la nuca, publicidades de este tipo sólo acrecientan ese clima donde nos importa más chatear por teléfono que tener una tertulia; o que es más importante actualizar en Facebook que hay temblor, antes que tomar medidas para que estar alerta que durante el sismo no te caiga una viga en la columna vertebral.
Tú lo sabes. El sexo vende. No obstante, hay publicidades que supieron manejar el tema con maestría. El spot de John Holden de un botón entrando a una ranura mientras se oyen gemidos es legendario. Criticado en su momento, la pieza es una genial obra que no usa desnudos y bustos grandes para hacernos abrir los ojos. Lo vulgar, llega con este comercial en cuyo arranque se oye una cachonda voz masculina preguntar '¿Cómo le gustan a Lucecita?'. La modelo (o lo que fuera) colombiana responde pues que le gustan dulces, para luego, como si Melcochita hiciera un giro en un chiste, agregar que así le gustan los duraznos. Publicista peruano, no caigas en eso. Recuerda que hace años era más sensual ver a Laura Borlini darle un beso a un co worker solo porque le gustaba un hamburguesa, que ver esta porquería.
4. ¿Cómo le gustan a Lucecita?
Tú lo sabes. El sexo vende. No obstante, hay publicidades que supieron manejar el tema con maestría. El spot de John Holden de un botón entrando a una ranura mientras se oyen gemidos es legendario. Criticado en su momento, la pieza es una genial obra que no usa desnudos y bustos grandes para hacernos abrir los ojos. Lo vulgar, llega con este comercial en cuyo arranque se oye una cachonda voz masculina preguntar '¿Cómo le gustan a Lucecita?'. La modelo (o lo que fuera) colombiana responde pues que le gustan dulces, para luego, como si Melcochita hiciera un giro en un chiste, agregar que así le gustan los duraznos. Publicista peruano, no caigas en eso. Recuerda que hace años era más sensual ver a Laura Borlini darle un beso a un co worker solo porque le gustaba un hamburguesa, que ver esta porquería.
Lo peor de este post es que le estamos haciendo publicidad a estar publicidades. En fin.
En un seminario de cine hace unos días escuchaba algo cierto en nuestro país, "la gente que hace cine es la misma que trabaja en publicidad, es UN CIRCULO MUY CERRADO", nos pasa a todos que si nos quedamos en nuestro cuarto a pensar en algo nuevo apenas si llegaremos a imaginar y/o alucionar IDEOTAS en base a nuestro circulo, pero si salimos a la calle a conversar con el que 'el de a pie' nos enriqueseremos más.
ResponderEliminarRecuerdo a un profe de creatividad,el mejor que he conocido, quien dijo alguna vez, "yo puedo vivir de la publicidad pero Uds. NO!", se lo decia a un aula llena de aspirantes a culminar la especialidad de Bachillerato.
Lo cierto es que decia que su mejor forma de hacer que su mente vuele y se colme de ideas para futuras campañas "parandose en las esquinas OBSERVANDO a la gente, su comportamiento, su interacción. Debe ser un ejercicio que dudo hagan la nuestros publicistas, PREjuicio sin conocerlos claro.