sábado, 21 de abril de 2012

Cuatro hechos que destruirán tu machismo


Vivimos en América Latina, donde el machismo es cosa de todos los días. Y aunque suene trillado, no es sólo un problema de los hombres, sino también de las mujeres que alimentan la visión del macho man. Así que si pensaron que el título iba dirigido a los lectores varones, pues no, también va para esa chica latina que no aceptan una pizca de sensiblería en los hombres.

1. Los hombres pueden dar de lactar

 


Si oíste en su momento que Alan García jugaba con sus mamas mientras danzaba algo hoy conocido como 'el baile del teteo', pues decir que el presidente tenía un par de tetas no estaba lejos de la realidad. Veamos. En en le reino animal, está documentado que el murciélago macho de la fruta de Dayak tiene ubres desarrollados y produce leche. Para sacar pecho por la humanidad, tenemos al hombre de la foto de arriba. Se trata de Ragnar Bengtsson, un sueco de 28 años, conocido en su país como 'Milkman' y cuyas tetillas son objeto de estudio en la universidad de Estocolmo. Es más, sendos estudiantes lo vieron como una prueba de la igualdad de género. Para algunos puede sonar a milagro, para otros aberración. En la literatura, Tolstoi cuenta como anécdota de un hombre que amamanta un bebé en Ana Karenina. En la historia, Alexander Von Humboldt, describe en sus crónicas a un brasileño que alimenta de pecho a su hijo pues su esposa estaba enferma. La medicina, por su parte, explica que se trataría de una anomalía llamada galactorrea, que no es más que la secreción espontánea de leche tanto en hombres como en mujeres.

2. Los hombres SÍ lloran por las mujeres

 


Pasemos pues a una de las secreciones más tiernas: El llanto. La lágrima ha inspirado a poetas como Bécquer, pero aún así, en el microcosmos del macho es mal vista. Cierta vez, en el colegio, a un compañero de corazón roto se le acercó un profesor para decirle que por una mujer no se llora; el chiquillo chilló aún más fuerte. A mi primo otro profesor también le dijo lo mismo; ahora es incapaz de mostrar sentimiento alguno. Tanta es la creencia de que un hombre que llora por una chica es menos hombre, que los llorenes en cuestión captados in fraganti dicen, ¡No, qué va! Se me metió una basurita al ojo. Pues bien, según reportó el The Telegraph en 2009, la Sociedad Alemana de Oftalmología decidió investigar quién lloraba más: ¿Los hombres o las mujeres? Descubrieron que la mujer llora al año entre 30 a 64 veces; y que el hombre apenas entre 6 a 17. Lo gracioso: las mujeres moquean ante situaciones que no pueden manejar o cuando recuerdan cosas del pasado. Por su parte, los hombres lloran cuando terminan con una chica o cuando sienten empatía por una. O sea, ya sea por perderla o por encontrarla, los hombres lloriquean sí o sí por una dama. Pero si esto te hace llorar de risa, aquí viene lo bueno: William Frey, un profesor de la universidad de Minnesota, asegura que las lagrimas ayudan a eliminar los químicos que producen estrés. Por otra parte, se dice que si los hombres son los que sufren más de ataques al corazón es justamente por no recurrir a la catarsis lacrimal. Ya saben, no le haga caso a Robert Smith con su Boys don't cry. En fin, este moquillento dato nos lleva al tercero...

3. Los hombres demoran en superar una ruptura

 


A ver, gran varón. Cierta noche sales a tonear, estás con tus patas del alma y con la incondicional cerveza en tu mano, una botella a la que puedes besar de vez en cuando. Estás allí para ligar, o sea, demostrales a tus camaradas que tu ex es cosa del pasado. Pero, oh merde, la susodicha, por culpa de alguna joda metafísica, está bailando en la misma disco y para colmo con su nueva pareja. Es muy probable que si ya le diste curso a la novena cerveza, trates de hacer un espectáculo, hacerte la víctima y decirle a tu ex cómo es posible que te haya olvidado tan rápido. Life's hard, man. Y así, quisiste ser el gilero de la noche y terminaste como un trapo. ¿Alguna explicación? Los científicos aún buscan respuestas y estudian que parte del cerebro masculino no asimila las rupturas (quizá, usamos el área más imaginativa y optimista), mientras que las mujeres la tienen clara: Cuando las cosas no funcionan, no funcionan. Los sociólogos también han puesto su grano de arena y aseguran que el estereotipo del 'hombre conquistador' invita a los varones a buscar un rápido reemplazo y al no hallarlo se frustran, se estresan y se deprimen. Puede incluso que los hombres sean más sensibles y las mujeres más cerebrales. Así que cuando una chica te diga que tú la quieres con el pene, mientras que ella lo hace con el corazón; refútale diciendo que tú eres puro corazón mientras ella es una calculadora y de las científicas.

 

4. Los hombres son recontra vanidosos

 


Cada día que pasa, esto es más evidente, pero igual lo recalcamos para que no se te olvide. El pelo en el pecho ha ido desapareciendo de a pocos, así que no te sorprendas si en algunos años tu hermano se rasura las piernas para lucirlas en la pichanga del día. Y ustedes dirán, eso de la vanidad aún no está de moda en nuetra brutal Sudamérica. Pero así como Beckham o Cristiano se untan gel en el cabello para verse fotógenicos cuando metan un gol; en estas tierras Julio César Uribe se tiñe las canas cada quince días porque ya llegó el HD. Así está la cosa. Para colmo, a fines del año pasado un estudio reveló que los hombres se demoran 81 minutos antes de salir (el ritual incluye bañarse, afeitarse, echarse el after shave, perfumarse, elegir la ropa, hacerse un peinado decente y al final recién vestirse), mientras que las mujeres sólo se toman 75 minutos para acicalarse. Y dirás entonces que la diferencia no es tan grande y que los varones hemos ganado apenas por un pelo, ¡Y claro! Fue ese pelo en el rostro lo que te hizo demorar. Es más, recientes investigaciones dicen que el hombre es más shopaholic que la mujer. Sí es así, ya pues, deja tu machismo de lado y create un blog de moda masculina.


miércoles, 11 de abril de 2012

Entrevista Impostable (I): Joanna Boloña




Al inicio se resistió. Entendía que fotografiarse de varón, era salir de macho y ni pagada iba a enfundarse unos shorts o chimpunes de futbolista. Se animó finalmente cuando le dijimos que la idea era que salga de dandy, aunque ella prefiera decir tomboy. Su cara es conocida en el cable. A las once de la noche, si te gusta el lado divertido del deporte, la ves a ella de cajón. Una vez el diseñador Gerardo Privat le dijo que gracias a ella veía deportes. Y es que Joanna jala gente. Dice que las niñas son sus máximas seguidoras y no quiere defraudarlas. Su meta: Ser una conocedora absoluta de las diferentes disciplinas deportivas. A continuación, Joanna en video, en texto y en fotos. Para todos los gustos.


¿Te gusta la aventura?
Sí. Es un gusto adquirido, quizá por estar en el programa 'Entre titulares'.

¿Y cómo eras antes?
Un floja. Con las justas iba al gimnasio y si tenía que hacer algo de deporte lo hacía en el curso de educación física. La verdad, me hubiera gustado tener un motivador a los 10 o 12 años, alguien, por ejemplo, que empujara a jugar tenis. Ser tenista es uno de mis sueños frustrados. Lo gracioso es que antes no sabía lo que era un Grand Slam, ahora ya estoy enterada.

Entonces, ¿hay una Joanna antes del programa?
Sí. Una más tranquila y menos insoportable.

¿Te consideras insoportable?
Bueno, friego y molesto más. He aprendido a tener correa, sobretodo porque hay gente que habla mal de mí. Las críticas me han ayudado a crear un caparazón, un antibalas... Y a madurar también, a ser más cuidadosa con las cosas que hago.



¿Le has dado más prioridad al trabajo que al amor?
Sí. Primero han sido mis logros personales.

¿Y qué es lo siguiente que quieres hacer?
Hacerle la competencia a todos los blogs, como este. Quiero un blog donde pueda reunir mis tres facetas. La de empresaria de Andina Lácteos; la de conductora de deportes; y el lado de mujer, qué nos molesta, una mujer que habla de hombres, encuentros, desplantes y conquistas.





Fotografía: Fernando Soto
Maquillaje y peinado: Alejandro Álvarez, para 'Natura'
Edición de video: Eduardo Huiman

sábado, 7 de abril de 2012

Semana Santa: Las otras caras de Jesús y otras reflexiones de última hora

1. ¿Es la Biblia la más grande obra literaria de todos los tiempos?
No nos hagámos los locos. En estos tiempos, ya no es tan descabellado pensar que las sagradas escrituras son textos de ficción pura. Pero, ¿lo son? Escrita por varios cronistas dutante años, la Biblia es la prueba absoluta de que el poder de la palabra escrita es capaz de crear una religión. Por otro lado, siendo el primer texto impreso (léase, impreso de manera industrial) es también el mayor bestseller de todos tiempos. Qué Cien años de Soledad ni ocho cuartos. Y si bien con esto le quitamos el carácter divino a la Biblia, hay que decir que sin ella no existirán los escritores o escribanos. De hecho, la Biblia es el libro que más géneros literarios abarca: el narrativo, el poético y lírico (Salmos), el jurídico, el matemático, el histórico, el familiar, el de aventuras, el policiaco (bien allí Caín), el romántico (el amor platónico hacia Dios), el futurista (Apocalípsis) y el político (Jesús como gran líder). Al final, ya sabemos que el carácter político prevaleció y derrumbó el imperio romano. Cosas de la vida.



2. ¿Buscaron los escritores de la Biblia inspiración en alguna droga?
Y no va a ser. Si Antauro Humala que es un tipo castrense se da de vez en cuanto unos bates... ¿Pudo el religioso el religioso Abraham también prender un tronchito de vez en cuando? Quizá. Pero ojo, esta teoría no es un sacrilegio de este blog, sino la postulación de un libro existente. La Biblia y el Cannabis es un ensayo de Íñigo Montoya de Guzmán que explora la posiblidad de que los profetas entraban en bobmarleyriano trance. El libro contiene datos interesantes, entre ellos señala que en la Biblia la palabra humo se me menciona 50 veces y que el vocablo inciencio unas cien, lo que evidenciaría las tremendas fumadas con el objetivo de ver a Dios. Montoya postula además que en los actos sacramentales, la receta del aceite de unción incluía la hierba. El PDF de esta obra está en la red para los curiosos.



3. ¿Qué hizo Cristo antes de los treinta?
Los evangelios sólo nos dan cuenta de la vida de Jesús hasta los 12 años, para retomarla cuando tenía 30 años, quizá, una adad aceptable para la madurez masculina. En el 2004, un artículo de The Independent titulado When Jesus walked in Japan sentenció que Cristo había peregrinado rumbo a Japón en busca de discplina oriental. Sucede que la villa japonesa de Shingo aclama que el Mesías entuvo entre ellos. Según la teoría-leyenda, Jesús enrumbó a Siberia, cruzó Vladivostok (ciudad portuaria de Rusia que colinda con China y Corea del Norte) y al llegar a Japón se instaló cerca al monte Fuji, para regresar a Judea a los treinta y tres. Así están las cosas, así que no se extrañen si pronto se publica la versión manga del nazareno.

El link:
http://www.independent.co.uk/news/world/asia/when-jesus-walked-in-japan-6155967.html



Por otro lado, existe un evangelio que reseña parte de las travesuras de un inquieto Jesús que experimentaba con sus dones en plena adolescencia. Algunos se quejan de la historia de Superman declarándola floja porque el joven Clark Kent fue criado por dos bonochanes granjeros que hicieron del hombre de hierro un buen boy-scout (así es como lo llama Batman con mofa). Pues bien, el llamado Evangelio de la Infancia de Tomás -escrito posiblemente en el año 185- describe a un Jesús teen arrogante que abusa de su poder. Se lee, por ejemplo que Jesús moldeó gorriones de barro para luego darles vida; que un niño se tropezó con él y este se irritó quitándole la vida; que discutía de boca a boca con algunos de sus maestros y que resucitó a un niño que accidentalmente se cayó de una terraza al jugar con él. Para evitar un palomilla, quizá fue idea de María y José mandárlo a la gélida Siberia y al inentendible Japón.

4. ¿El traidor Judas Iscariote tiene seguidores?
Judas está en Facebook y por el momento tiene 371 me gusta. Por otro lado, sí hay varios filósofos que ha defendido a Iscariote. En 1998, Dirk Grützmacher publicó en Edimburgo una tesis que defendía al traidor. Según esta postura, que Judas entregara a Jesús ya había sido establecido entre ambos de antemano. De hecho, Judas sólo sería un negociador entre el mesías y los romanos para intercambiarlo por un prisionero. O sea, la cosa fue de mutuo acuerdo, estaba dentro de los planes de Jesús, y que Judas sea hoy sinónimo de traidor ha sido una malinterpretación histórica. Por cierto, Judas Iscariote también cuenta con su propio evangelio el cual es considerado -obviamente -apócrifo. Como era de esperarse, lo especialistas en conspiraciones de la National Geographic lo sacaron a la luz en 2006.



El Evangelio de Judas podría ser una mera joda, pero de hecho tiene un punto interesante: Los cuatro Evangelios originales hablan de la muerte de Jesús como un sacrificio para salvar a la humanidad; el evangelio de Judas difiere en ello. Cuanta Judas que Jesús le contó una versión modificada del origen del hombre y que hoy se entiende bajo la difundida idea de que el cuerpo es un contenedor del alma. Bajo esa premisa, cuando Jesús pidió su muerte, lo que buscaba en realidad era liberar su prisionera alma de su recipiente mortal. Según Judas, Jesús le dijo a este que la socidad lo vería como un traidor por centurias, pero que él luego sería un líder.

Pero bueno, si los lectores son católicos y se han caídos patas arriba ante semejante sacrilegio, pueden quedarse tranquilos, pues en 2007 The New York Times se chantó el papel de aguafiestas. Según la columna de este diario titulada Gospel Truth, la traducción que la National Geographic le dio al evangelio de Judas es malísima y sólo buscaba la controversia de colocar a Judas como un héroe cuando el mismo evangelio de Iscariote vincula a este con el demonio. Lo que realmente diría el evangelio de Judas es que este fue un demonio conocido como 'Trece'. Su nombre real sería Ialdabaoth y viviría en un decimo tercer reino bajo la tierra. Judas, su alter ego, era un agente encubierto en el mundo.

El link de The New York Times:

http://www.nytimes.com/2007/12/01/opinion/01deconink.html

5. ¿Jesús resucitó o no?
Ya para finalizar, volvamos al texto de The Independent, el cual también revela algo acerca de la muerte de Jesús, que quizá es para matarse de la risa. Bueno, según la leyenda de la gente de Shingo, quien verdaderamente murió en la cruz fue Isukuri, nada más y nada menos que el hermano de Jesús. Este escapó de los romanos, se estableció al norte de Japón, se casó con una mujer llamada Miyuko, fue padre de tres hijas y murió a los 106 años. En efecto, en creatividad El Código da Vinci se queda chico. Si alguno cree en esto, tampoco parecerá descabellado sentenciar que John Lennon es el anticristo. Al fin y al cabo, también tiene su propia japonesa.