miércoles, 21 de diciembre de 2011

La depresión y la navidad


A inicios del mes, llamé a una de mis amigas para preguntarle si se iba a matricular en el curso de inglés que seguimos. Obviamente que estudiar en diciembre podría ser algo descabellado, puesto que la gente tiene en la agendas sus gastos navideños. No obstante, el año pasado, yo había estudiado en diciembre y hasta ahora tengo un buen recuerdo de aquella clase: Antes del examen final, celebramos un Christmas Party (o quizá se llamó Christmas Breakfast, I dunno) y el profesor de ese entonces me permitió camuflar un champán para brindar. Era claro una tremenda osadía, teniendo en cuenta que no está permitido meter licor en ningún centro de idiomas y porque la clase empezaba a las siete de mañana y terminaba a las ocho y cuarenta, o sea, los pocos que se atrevieron a brindar, llegaron un poco sazonados a sus trabajos. Pero bueno, volviendo a mi amiga, me dijo que no se iba a matricular. Tenía harta chamba y además "estás fechas me ponen depre".

A otra amiga, Vero, la navidad le llega. Dice que experimenta una recapitulación de lo que ha hecho en el año y eso le jode sobremanera. Refiere también que no puede entender que todos estén muy felices cuando por dentro se sienten horribles (sin duda, mi amiga aún no ha descubierto que el Facebook también es una suerte de eso, todos son felices y megustables). A Lourdes, otra amiga, las fiestas la llenan de nostalgia. "Cuando era chibolita todo se me hacía genial y me da pena que ya no me emocione de la misma manera", dice. A Manu -un amigo-, la navidad en cambio le trae felicidad porque se puede reír con sus viejos, con su novia, con su perro, con los vecinos, con el Papa Noel de juguete y con quien se le dé gana. A un primo -un universitario aún- la navidad no lo entristece en absoluto, más bien es el año nuevo lo que lo frustra (Se debate entre ir a la discoteca Aura, Drama y cualquier otro lugar de juerga cuyo nombre tenga varias A, como Asia, Máncora, o la playa). "Man, no saber a que fiesta ir me molesta", dice, o sea, con él, más bien con los dos varones consultados, la depresión no significa nada.

Se sabe que son las mujeres las más afectadas por estas fechas. Es un tanto raro saber que cada diciembre los suicidios incrementan en un 40%, raro porque se supone que festejamos el nacimiento de alguien, alguien que es supuestamente el hijo de Dios. En estos suicidas -e incluso en los depresivos- hay algo de terroristas, algo de Grinch, porque es como si en sus cabezas pasara la idea de atentar contra la navidad, bajarles el ánimo a la gente, gritar: Oye, no todo es champán o regalitos, también hay tristeza. Y cómo no haber tristeza e hígados malhumorados cuando la navidad ha perdido complemente el sentido. Pero en realidad, nunca lo tuvo. Hoy la gente bien informada sabe que el 25 de diciembre fue escogido estratégicamente para celebrar la llegada del salvador por caer exactamente una semana antes del año nuevo. En navidad, no hay tristeza en su forma total, sino desencanto.

Algunos sicólogos locos que han estudiado a profundidad el tema (léase, que hablan cualquier cosa) han explicado que la depresión navideña se debe a que la reunión familiar del 25 de diciembre arrastra consigo añejos problemas familiares (O sea, imagínense una navidad de los Corleone). Otros, los menos creativos, aseguran que la nieve polar entristece más y yo que vivo en el hemisferio sur me río de tal postulación. Pero, volvamos al hecho de que a la navidad se le reviente cuetes una semana antes de fin de año: La fecha impuesta, en sí, llama a la reflexión, pues es como un preámbulo al fin-inicio del calendario cíclico. O sea, a una semana antes de voltear la página, es lógico que la introspección llegue tan radiante como la estrella de Belén.

Este encuentro con el yo (lo que has hecho en el año y lo que has dejado de hacer viene a la mente como una avalancha) es usual cuando se quiere cerrar un círculo. En los cumpleaños pasa a veces, pero el hecho de que la persona agasajada sea la engreída del día, hace que la profundidad no sea tan fuerte. Y claro está, el cumplir años, a veces es símbolo de madurez, aunque algunos (algunas) se quejen de lo viejos que se hacen y he allí el desencanto. Este desencanto en la navidad es más fuerte. ¿Por qué? Debido a que esta fecha es vista como un punto de quiebre: Hace años, eras el engreído, la navidad era para ti, pero ahora eres un adulto. Darse cuenta de eso es como si Adán se descubriera calato.

Otra más de los sicólogos: "Festejar el nacimiento de Cristo, hace que la gente se encuentre con la muerte". No sean idiotas. Festejar el cíclico nacimiento de Cristo, ver que en el pesebre siempre hay un eterno niño, hace más punzante la añoranza de ya no ser un niño y ser un adulto con responsabilidades y metas por cumplir, metas que se evalúan también en ese preámbulo de fin de año. Suicidarse o hundirse no es el camino. Miren a Moe de los Simpson, cada año intenta matarse sin éxito y en la serie se ríen de él.

A mis lectores...
¡Feliz Navidad!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Esa es mi tierra racista, así es mi Perú


Una persona a la que quiero mucho, pero que se alejó de mí pese a tanto cariño, hablaba conmigo alguna vez sobre las elecciones presidenciales, que era el tema de coyuntura en ese momento. Ella iba a votar por PPK, porque por Humala ni cagando, y recuerdo que hasta le regalé a manera de peluche político el sacrosanto PPKuy original que tanto quería. Y claro, me preguntó por quién votaría yo. Le dije que por 'El Cholo', por Alejandro Toledo, hecho por el cual recibí sus siempre sinceras palabras que descalificaban al ex presidente: "Toledo es borracho y mujeriego. Pero lo peor, es que aunque tomé etiqueta azul, siempre seguirá siendo un cholo, un pobretón. Es un acomplejado y siempre lo será y por tipos así mejor no votar". Esa persona a la que todavía quiero mucho, pero se fue de mí lado pese a tanto cariño, vivía en San Borja, casi al límite con La Victoria, distrito para el que trabaja, por lo que a menudo la fregaba diciéndole que no se crea tanto, porque era victoriana. Se mudó a Miraflores (mejor dicho, su familia lo hizo), porque entiende que mudarse allí es escalar en la clase social.

El racismo en el Perú es, para mí, muy diferente al racismo de otras partes del mundo. El racismo en el Perú no es en su mayoría dirigido al moreno o al asiático. El racismo en el Perú va dirigido al andino y por ser esta gente como el último rezago de nuestros antepasados, es un racismo que indigna. Y negar los orígenes es como negarse a uno mismo.

El Perú es el país donde nací, al que quiero mucho, pero la verdad es que es país de mierda. Si tuviera que comparar a mi país con alguna etapa de la vida, me atrevería a decir que es un adolescente que aún no se conoce a sí mismo y que se debate entre quedarse atrapado en el pasado o simplemente seguir para delante. El Perú es un chiquillo, porque vivir con el objetivo de 'mejorar la raza' (frase que se dice comúnmente cuando se quiere prole con ojos azules y cabellera blonda) es pensar con un mocoso que aún no ha descubierto sus cualidades, pero que mira que los demás ya las tienen, e imagina que ser mejor es lo mismo que ser otro.

Yo soy blanquiñoso. Y si bien mis apellidos parecen que vienen de Italia o de Francia, tengo cara de cholo. En el colegio, un amigo llamado Conrado Guerra, hablándome en joda por mi palidez, me dijo cierta vez que su color mestizo era el original del país y que yo era un intruso. En lugar de ofenderme me maté de risa. Fue la primera vez que oía decir con la mano el pecho, mi color es el original. Supongo que será la última también. Supongo que ha sido la única vez también, y es por eso que recuerdo sus palabras y su cara tan nítidamente.

El caso del artesano cusqueño Ricardo Apaza me jode sobremanera. Ver la entrevista que le hicieron por televisión me entristeció. Es horrible verlo agachar la cabeza como con vergüenza, como si hubiera hecho algo malo, como si Lima, como si Larcomar, como si UVK tuviera toda la razón. No sé como combatir el racismo en el Perú, quizá porque vivo en él, quizá porque alguna vez dije o hice cosas un poco racistas. Quizá porque el Perú es ese adolescente del que hablé antes, el inmaduro que busca identidad desesperadamente. Porque veo una carrera estúpida en el Perú por ser reconocido 'por el resto', ya se su comida, por los tejidos de alpaca, por Machu Picchu, por el pisco y por otras cosas más. Esas ganas de ser reconocidos por el mundo no está mal, pero está mal encaminada, porque el Perú es un país que aún no ha aprendido a quererse y -como dicen por allí- si no te quieres no puedes querer y tampoco pedir que te quieren los demás. Siento que no puedo cambiar la mente del peruano, como tampoco lo hice con esa persona a la que tanto quiero y que se alejó de mí, porque a la mierda el cariño. Porque, ahora que lo pienso, el Perú no es un adolescente, sino un viejo terco que piensa como chiquillo y que nunca va a madurar.

Fotografía: Eduardo Huiman

lunes, 12 de diciembre de 2011

Lindsay Lohan otra vez


En este mundo digitalizado, los hackers tienen harta chamba. Julian Assage y el grupo Anonymous hacen de las suyas dando por entregas lo confidencial. Y obviamente que el mundillo del espectáculo no está exento de esto, aunque en este lo que se persigue la información referida a celebridades, sino más bien sus imágenes más íntimas. Porque a la política se le calatea con destapes controvertidos, pero a los famosos se les desnuda físicamente. Hacerse de las últimas fotos de la díscola Lindsay Lohan fue la tarea pendiente la semana pasada los intrusos cibernéticos, hasta que al fin alguien con base en Rusia logró la hazaña. Las fotos que aparecerán todavía en la edición de enero-frebrero de Playboy, ya están en la red y parece que Hugh Hefner no ha movido ni un dedo para evitar su difusión, quizá ya resignado, quizá entendedor, de que la web es más fuerte que él. Vemos así, otra vez, a la otrora promesa de la actuación, 'vestida' (empelucada) de Marilyn, cosa que ya había hecho en 2008. Quizá el dinosaurio de Hefner aún cree que las blondas son la debilidad del mundo, así que creyó conveniente dimensionar a la Lohan a lo Monroe, no explotando así a la pelirroja natural que es Li-Lo. Algunos ya acusan de excesivo retoque en estas imágenes y piden que le devuelvan las pecas que los genios de la revista han difuminado del cuerpo de Lindsay.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

Entrevista exclusiva con Amelia Andersdotter. La miembro más joven del parlamento europeo y que quiere cambiar el mundo

A Amelia le tomó un par de años ocupar su sitio en el Parlamento Europeo, cosa que recién ha conseguido este mes. Tenía 21 años cuando la eligieron (2009), convirtiéndose así en la parlamentaria más joven de ese organismo del viejo continente. Tuve que esperar a que el tratado de Lisboa tuviera efecto para recién poder realizar sus funciones. Es una pirata, un hacker, término que ella le hace gracia. "Nunca me he considerado una. Ese término está vinculado a la tecnología, ordenadores, programación, seguridad de redes. Yo sólo soy usuaria del software libre", dice. Por otro lado, su partido se 'El Partido Pirata'. Su postura más clara: La eliminación de las patentes en Europa. Es Sueca. Vive en Gent, al oeste de Bélgica, y según dice por tren sólo le tomará veinte minutos para llegar al hemiciclo de Bruselas. "Pero si las sesiones tocan en Estraburgo (Francia), allí si va a estar complicado. Está muy lejos, a cinco horas, y eso tomando el tren más rápido". Habla español, y conversó con este blog.

¿Cómo te sientes ahora que ya estás adentro?
Aliviada, supongo. Ahora puedo cumplir con el encargo de los electores suecos que confiaron en nosotros. también me siento vieja. Leo entrevistas o posts que hice hace años, al poco tiempo de haber sido elegida, y ahora concibo la democracia de otra manera. Europa se ha vuelto más complicado.

¿Defender la piratería te ha traído problemas?
En realidad no. La mayoría de países del mundo, incluso las instituciones más grandes, se han dado cuenta que algo se tiene cambiar en cuanto a propiedad intelectual. Neelie Kroes (política neerlandesa) ya lo dijo: Los ciudadanos piensan que los derechos de autor son un castigo en un lugar de un incentivo cultural.

Pero... ¿qué piensan los autores?
Lo mismo, mucha gente se alegra de ver sus cosas vía youtube, por ejemplo. La red es un espacio cultural. No es comercial como la televisión o la radio; pero es muy participativo y accesible. La cultura no debería estar sujeta a un 'derecho de copiado'. En la red, cada quien puede puede copiar un archivo una infinitud de veces. Y eso es difusión, apoyo, participación en la cultura.

¿Los gringos creen más en los derechos de autor que los europeos?
Tampoco. Los que abogan por ello las discográficas, los distribuidores de películas, las compañías de televisión. Por suerte el streaming online se ha hecho cada vez más común.

En Perú, la cadena Blockbuster quebró hace tiempo. Ahora tenemos un paraíso piratero llamado 'Polvos Azules', donde no sólo encuentras cintas comerciales, sino también independientes.
Ja. ¡Qué bueno! Las copias originales de disco que son vistas como indicativo de cuánto dinero debe ganar su autor por ello, es algo completamente obsoleto. Cuando la gente ve pelis piratas en las calles, piensan en que afecta la distribución; pero está fomentando cultura. En Europa del Este la piratería tuvo un papel primordial para formar una identidad cultural.

¿Y en Europa, cómo va la cosa?
Hace poco el tribunal europeo ha fallado en un importante derecho democrático: El derecho de elegir que información quieren recibir. A mí este tema me parece más importante que los derechos de autor.

¿Cuales son las expectativas del Partido Pirata?
Cambiar el mundo. Estamos en el proceso de profundizar nuestra política. Trabajar en derecho mercantil, derecho de competencia, inversiones de infraestructura.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El gran Shingo Araki (1939-2011)

Una de las historias claves para entender el universo del manga y el anime es sin duda 'Saint Seiya' (o 'Caballeros del Zodiaco', nombre nada descabellado, más bien certero si tenemos en cuenta que al inicio de la historia todo es una batalla galáctica). El creador de 'Saint Seiya', Masami Kurumada, tenía las cosas claras en cuanto a su historia: Un grupo de adolescentes vestía ropajes clásicos de guerreros griegos (pero cada uno diseñado de acuerdo a la constelación que representaba) para defender a la diosa Athena. La violencia estaba garantizada (de hecho, en el Japón de a mediados de los ochenta, cuando salió la publicación del manga y el lanzamiento del anime a la vez, ninguna obra tenía la cantidad de sangre que se derrama en esta). La historia es atractiva y juvenil. No obstante, el dibujo de Kurumada, seamos sinceros, era infantil y casi rígido. En mi opinión, si esta historieta llegó a convertirse en animación, fue por una puntual innovación: El ingenioso diseño de las armaduras.

Los productores de Toei Animation entendieron eso y explotaron el tema de las armaduras. En el manga, cada personaje se pone la armadura a mano. En el anime, están flotan con magia y se ensamblan al cuerpo del luchador. Para Kuramada, la armadura era un complemento divertido; para los que animadores que tradujeron su creación, era el todo. Fue por ello, que para el anime se realizó una re concepción del diseño de armaduras, la cual hacía más visual la serie. Como el anime y el manga se publicaban a la par, Kurumada se dio cuenta que el éxito comercial iba por ese lado y empezó a darle énfasis a este tema. No obstante y como dibujante promedio que es, parecía que sobre el papel primero dibujaba los trajes y luego les ponía cabeza. Cuando provees a tus personajes de trajes llenos de pliegues, les imposibilitas el movimiento, gran dilema en un historia donde la pelea corajuda es el eje central. Por el anime, pasaron varios dibujantes, uno de ellos Shingo Araki, el único artista que comprendió la importancia de los movimientos corporales de los personajes. Sin exagerar, es por él que el anime fue un éxito. De hecho, siguió trabajando para las demás sagas de esta serie, siendo la última, la magnífica saga de Hades.

El trazo de Araki es fácilmente reconocible y por ende, es su sello personal. Es la redondez en su máxima expresión. La curva y la ondulación están por todas partes. Sus personajes parecen provistos de extrema delgadez y flexibilidad, debido a ello. En otras palabras, en los diseños de Araki es raro ver pliegues o dobleces exagerados en la ropa (Toriyama, el de 'Dragon Ball', abusa de esto). Para Araki es importante el contorno del cuerpo y el traje es simplemente algo que se ciñe a este. Araki es un maestro en darle a la figura humana el protagonismo, no importa si el traje que usa un personaje es majestuoso, cosa que se evidencia en 'La rosa de Versailles' (Lady Oscar). Otras de sus características es la relación entre el viento y los cabellos de sus personajes. Araki le da a las cabelleras una ondulación degenerada, que rota en un interminable círculo propiciado por la brisa. Esta rotación singular, también se ve en las capas que usan algunos personajes. ¿Qué conseguía con esto? Darle a estos belleza y majestuosidad. Algo que muy rara vez se ve en el anime, debido a la rapidez con la que deben salir las series.


¿Influyó Araki en el anime entonces? Claro que sí. Él, digamos, fue alguien que le dio al dibujo de la figura humana otras dimensiones. De hecho, la rigidez y estatismo de los gráficos de 'Meteoro' son una burla para una serie que quiere trasmitir velocidad. Se podría decir que al final de la década de los 70, cuando las series de robot ya estaban en declive, Araki entendió que era el momento de centrarse en los movimientos del cuerpo humano y llevarlo hasta niveles plásticos. Con ese aporte, es muy posible que los animes de batalla y acción sean lo que son ahora: una factoría de saltos, vuelos y confrontaciones que transgreden la gravedad, dándole a la acción algo de desesperación y vértigo, propio de una batalla de vida o muerte. Araki, diseñador y productor de animación, murió el pasado 1 de diciembre, víctima de una fallo circulatorio agudo. Ya se había retirado, pero hemos perdido a un grande.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Violencia hecha en casa


Día internacional de la no violencia contra la mujer. Una fecha agendada no para celebrar, sino para que las mujeres de parejas abusivas entren en conciencia y sepan que pueden denunciar el maltrato, el crimen machista, el abuso. Los medios hoy, le dedican gran parte de su espacio y de su tiempo al tema en cuestión. Oígo la radio y una periodista dice: "No debe existir ningún caso de violencia contra la mujer", es más, en algún momento menciona algo de 'eliminar' estos casos. La erradicación total de esto, obviamente, suena a mucho pedir. La fecha es tan representativa -y la historia ha sido tan poco generosa en posicionar a la mujer en el mundo -que la euforia del día de hoy puede hacer pensar a la gente que la violencia exclusivamente va contra el género femenino.

Pese a este extremismo, la fecha me parece importante en un punto: Hay mujeres (personas en su totalidad) que conciben la violencia como algo normal y por ello no lo denuncian, como una pieza más dentro de la convivencia humana. La violencia -sea física, verbal, sicológica -, en casa, en las cuatro paredes -y debido a la ignorancia -es un ingrediente. Algunos lo soportan, otros no. Lo cierto es que cuando un acto cruel traspasa las fibras del hogar y es conocida por la sociedad, pasa a ser un hecho indigante y digno de castigo.

Erradicar la violenica es casi imposible. Aquel hombre que humilla o maltrata tiene una historia pasada donde ha aprendido que así se rige el mundo. La violencia no tiene un solo motivo. Puede ser impotencia, afán de dominar. Es un transtorno, pero más transtornado es aún que la víctima se deje maltratar pensando que un golpe es el camino correcto a la corrección. La mujer que permite un golpe quiere -en el fondo -ser una mejor persona para su hombre (la mujer de su vida) y por ello acepta el castigo. Para la mujer, que ha sido castrada mentalmente por la sociedad, el hogar es su dominio único. Tener un hogar -pese a que en este exista rabia -es como un objetivo natural.

Formar, corregir o enseñar con violencia es demencial. En el colegio, mi profesora de matemáticas, Guillermina Cortés, era una de las pocas maestras que jalaba patillas, improvisaba chicotes y demás métodos para al alumnado le entre el teorema del día. Hoy por hoy, este tipo de violencia está casi extinto, puesto que los niños ya se han grabado en la mente que ningún adulto puede golpearlos. Un profesor tendrá los días contados si es que le dio una cachetada a un niño. Putearlo quizá pase desapercibido, puesto que Natalia Málaga (la entrenadora de vóley de las matadorcitas) es aún un paradigma de este tutelaje que putamadrea y carajea con el fin de obtener buenos resultados. No osbtante, la violencia padres-hijos aún goza de cierta 'normalidad' y no ha sido frenada, ni seguida. Un terrorífico episodio en Lima da cuenta de ello.

El caso de Pierina es enfermizo. La niña fue encontrada muerta en su casa de San Miguel y todo apunta a que su madre, Isabel Tello, es la culpable de este crimen, que incluso involucra la vejación sexual. Si la madre fue la asesina, lo determinará la justicia, pero de que esta violentaba de su hija, queda más que claro. Lo dicen las denuncias que puso la abuela contra ella y una carta de la niña Pierina es la que pedía 'perdón por sus pecados' junto a un 'mamá, yo te quiero'.Lla madre, castigaba a la pequeña para corregirla, para dominarla, quizá para que no sea sea una malcriada o una lacra social. La pequeña -esto es lo más triste -también lo comprendió así. Quería ser la hija modelo y hasta la dominaba un sentimiento de culpa -ver sus desobedencias como un pecado es demasiado-. La violencia es eso. Tratar de dominar y hasta modificar la naturaleza del otro. Lo contranatura en su máxima expresión, sea contra quien sea.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Disney Porn


Mickey: Minnie, I'm breaking with you.

Minnie: Are you fucking crazy?

Mickey: No, I'm fucking Daisy.


Tres círculos. Uno en forma de cara y dos pequeños forma de orejas. Eso es Mickey Mouse, la primera creación de Walt Disney, quizá el primer personaje animado y el más inmortal.

No soy un renegón ácido que pretende percudir infancias. Tampoco vengo a decirles que los cartoons de Disney son basura infantil. Si quieren leer ese tipo de comentarios seudo culturales que desprotican contra Disney o que la erigen como símbolo imperialista, mejor lean otro blog.

La verdad es que los cortos de Mickey son gratos, pues -inspirada en la tradición chapliniana- son la perfecta combinación entre música y acción. Eran puro humor. Además de que tener al torpe de Goofy y al renegón de Donald hacían de estos dibujos algo inolvidable.

No obstante, cuando Disney se decidió a hacer su primer largometraje (Blancanieves, claro está) optó por lo lacrimógeno. Diagamos que era necesario. Según lo enseñado por Chaplin, un largometraje no podía sostenerse solo de situaciones hilarantes, algo de dolor también debía ser parte del menú. No obstante a Disney se le pasó la mano, y hoy por hoy el lloriqueo es como una marca registrada de la factoría. 'Dumbo' hace llorar, pues el orejón es un marginado. 'El Rey León' (copia burda y sin derechos de autor del Kimba japonés) es un drama shakesperiano. 'Up', la del niño gordo que conoce un abuelo que hace flotar su casa con globos, posee los primeros minutos más lacrimógenos y crueles. ¿Un niño ve eso? Así es y sin anestesia.

Disney también fue un adaptador de clásicos. Y no sólo los adaptó, sino que los convirtió en suyos. Las princesas y príncipes fueron su fijación. Se dice que Dinsey hizo una versión pronográfica de Blancanieves para el deleite de su staff. Se dice también que todas las mujeres Disney tienen la misma cara y que los príncipes son más femeninos que sus parejas. Ver sexo, homosexualidad y perversión en las cintas de Disney es un clásico.

En uno de los episodios de South Park se hace mofa de los Jonas Brothers (grupo creación de Disney) puesto que aquello de los anillos de castidad que usa el trío de músicos -según South Park- era un artilugio para que se tocara implítamente el tema sexual y mantenga calientes a las fánaticas. Cierto o no, los artistas salidos de Disney Channel han acabado mal, siendo Lindsay Lohan la abanderada de esta corruptela.

Ver la cochinadita en cualquier dibujo animado es un síntoma general. Es como un defecto muy humano tratar de manchar los recuerdos infantiles con la pútrida realidad. Es el eterno juego de los desencantados que trata de traerse abajo a la animación full color. El último intento de esa índole, proviene de un joven artista mexicano llamado José Rodolfo Loaiza Ontiveros, quien ya vendió gran parte de sus piezas bautizada 'War Dirty' y que aterriza al edulcorante mundo de Disney a los males y modales modernos. Eso sí es pornografía. Al fin ya al cabo, el término porno sirve para identificar a lo explícito, sea sexual o de cualquier tipo.
















miércoles, 2 de noviembre de 2011

X + Y = :P



Sabiéndome un día ateo declarado, adicto a Nirvana y portador-coleccionista de All Stars, decidí por propia cuenta ser parte de la llamada 'generación X'. Además como que en mí había -o hay -un sentimiento de orfandad terrible, un estado de no pertenecer a ningún lado o de estar en un lugar sin estar. El caso es que según los estadistas, los X-Gen están conformados por aquellos nacidos a finales de los 60 hasta 1982. Entonces, por un año (nací en el 83) yo no era un 'X' sino un 'Y'.

Ser de la generación Y tampoco estaba lejos de la realidad. Había crecido junto al auge de internet, tenía cierta noción sobre medios de comunicación, y qué más 'Y' que estar escribiendo en estos momentos en un blog.

La verdad que ahora, ya al borde de los 30, pertenecer o no a esas generaciones -inventadas por angloparlantes que se creen autores de tendencias y modos de vida universal -me tiene sin cuidado. Es más, ¿para qué segmentarse en estos tiempos en generaciones obtusas?. Es más, ¿por qué algunos ociosos siguen creando generaciones a diestra y siniestra, ya sea en libros, postulados o servilletas sin usar? Acá, hago un breve glosario con las más graciosas nacidas en este milenio:

G. Einstein: El creador de la teoría de la relatividad murió hace más de cincuenta años, pero qué carajos... ¡Una generación lleva su nombre en tiempos de Steve Jobs! El término se refiere a los tipos inteligentes, sociales y superfast (Wikipedia dixit) y fue extraído del libro de Jeroen Boschman e Inez Groen. Los pertenecientes a Einstein son positivos y quieren familia. O sea, son recontra superados.

G. Ni-Ni: Oh, sí. La generación Ni-Ni. Ojo, aunque pareciera, no es un término japonés. Fue acuñado en España para referirse (con cachita) a los que ni estudian ni trabajan. "Los ni-ni no tienen la mínima intención de forjar un proyecto a futuro y avanzan con paso fuerte hacia la exclusión laboral", escribió en 2010 una colega peruana para el diario español Expansión. (Por cierto, mi amiga reside en España, si estudia y trabaja en la tierra de Cervantes y ella mismita se ha forjado un futuro en Hispania (sin cachita).

G. Pulgar: Esta sí fue inventada por los japoneses y, pese al gordinflón nombre, parece la más lógica (Esos japoneses saben inventar teorías). Esta generación es post-Atari (O sea, luego de la agonía del joystick). El uso del mando del Nintendo, la cual ejercitaba sin clemencia a nuestros regordetes falanges, contribuyó a que los siguientes gadgets fueran inventados bajo ese patrón. Así es. El dedo prensil, el cual ya debe tener callos si es que le das con furia al encendedor, es todo un protagonista de la era tecnológica. Texteas con el gordo, chateas, envías e-mail y escuchas música con él. El señor pulgar está en todas. El símbolo de esta generación, bien podría ser el ícono de la lengua afuera..... :P. Ni Einstein lo hubiera imaginado.

Fotomontaje: Jorge Aguilar



miércoles, 19 de octubre de 2011

Ni más con Justin


La ilusión es traicionera. Crearse ídolos de revista full-color (las musas de nuestra era) puede transformarse en decepción. Es un síntoma típicamente humano, un día pones en un pedestal a alguien, en una alta torre de Babel y cuando tratas de escalar ese altar, la edificación se desmorona.
Para Alejandro Avilez todo como comenzó como un juego. Un joda quizá. El juego de la hermana de Alejandro para ser exacto, la chica quien notó el parecido de su hermano de 16 años con el popero Justin Bieber. Fue entonces que los involucrados decidieron hacerle un video al doble de Bieber y colgarlo en la red. El auge del Justin peruano fue tal que las cosas se le salieron de las manos y decidieron contratar a un representante, Roberto Boyle, para que manejara la casual carrera de Avilez. O sea, el joven chalaco, el doble del cantante de 'Baby', se había convertido, quisiera o no, en una estrella.
El resto de esta historia está en la boca de todos. El Justin nacional quiso encontrarse con el verídico, pero la seguridad de este se lo impidió. Era una promesa hecha por algún medio, pero al final todo salió mal. Irascible, con espíritu adolescente, Alejandro despotricó contra Justin, su supuesto ídolo. El desencanto, el escupitajo al cielo, la demolición de su estatua se había producido.
Hablar en estos días con Alejandro es casi imposible. Roberto Boyle, su mánager, habló para este blog.

La frustración de Alejandro es grande, ¿realmente se pensaba con el derecho de conocer a Justin por el sólo hecho de parecérsele?
No es sólo eso. Alejandro es un fan verdadero de Justin. Y como cualquier fanático frustrado, va a tender a explotar cuando sus expectativas han sido saboteadas. Ahora, lo que el ha escrito en el Facebook en contra de Justin, son simples expresiones de un chico de dieciséis años que no deben ser magnificadas por la prensa. La banda que tocó previo al concierto de Bieber si se tomó fotos con él. Si Alejandro no pudo fue porque no calzó con los tiempos del evento. Eso es todo.

¿No crees que Alejandro usó la imagen de Justin para hacerse famoso?
Un chico de esa edad no piensa así, como un adulto. Yo lo conozco y es un chico sin malicia.

¿Él es realmente fan de Bieber? Me lo imagino oyendo rock del bueno
Claro que es su fan. Le gustan Justin, como cualquier otro chico de su edad.

¿Tanto lo quiere para haber renegado de él?
Tampoco es que haya renegado. Es un síntoma del momento. Yo renegaría si es que me prometieran conocer a Mick Jagger y luego me dijeran que ya no.

Luego de esto, ¿Alejandro seguirá caracterizando a Justin o lanzará una carrera bajo su propio nombre?
Tiene las dos opciones. El quiere llegar a ser un artista de verdad, hacer su propia música. Pero eso vendrá en el futuro. Por el momento, tenemos bastantes compromisos aún bajo el papel de Justin. Además los seguidores lo identifican así.

Me queda una pregunta, pero no se la hago a Roberto. ¿Sabía Justin Bieber que tenía un doble peruano o el posible encuentro con él sería una sorpresa? Quizá sí lo sabía. Y obvio, para el ego del verdadero Justin, dejarse fotografiarse con su yo peruano, podría concitar una atención mundial de grandes proporciones. Si Justin y Justin se hubieran visto cara a cara, los flashes del mundo se concentrarían en Perú. Por un cuarto de hora, pero lo harían. El verdadero Justin Bieber lo sabía. Al fin y al cabo, parece tener más malicia que Alejandro, cuyo único pecado es forjarse un ídolo.

martes, 11 de octubre de 2011

Héroes nuestros, del día a día


Hace poco visité el centro cultural de la PUCP, en el cual se exhiben los trabajos participantes de 'Pasaporte para un artista'. Uno de estos experimentos -oculto en un tenebroso cuarto blanco, color insufrible propio de las galerías -, presentaba un muñeco de He-Man pero con la cara de Miguel Grau Seminario, héroe peruano que batalló navalmente contra los chilenos. No sé si decapitar al poseedor de la espada de Grayskull para colocarle la cabeza del barbudo almirante sea arte, más bien ver ese muñeco podría hasta producir la risotada que es como ocurrió conmigo. O sea, si la intención del artista en cuestión fue caricaturizar y hasta ridiculizar al héroe máximo de la marina del Perú, al comandante del Huáscar, pues la hizo linda. Si su propósito fue darle un carácter popular, pues falló. Ese tipo de collages solo sirven con ciertos personajes de nuestro rico folklore. O sea, es más inteligente poner a Sergio Markarián (director técnico de nuestra selección de fútbol) en un estampita y vestirlo de santo. Es más grato colocar a Paolo Guerrero (el nueve de nuestra selección) en un billete de doscientos soles. Paolo en un billete no se ve ridículo. Se ve -y he aquí al punto al que quiero llegar -heroico.


Un artista no puede convertir a un héroe real (Ya sea Bolognesi o Alfonso Ugarte en un superhéroe). El pueblo (quizá algunos fanáticos de la prensa) si tiene la capacidad de vestir a un jugador de fútbol en un soldado patrio, sobre todo si estás a pocas horas de un encuentro futbolístico contra Chile, rival histórico. Lo gracioso de este partido de fútbol (que en realidad no es un clásico de clásicos como muchos tratan de vendernos) es que sirve de revancha, de reivindicación cíclica a la derrota militar que marcó nuestro provenir en el mundo: La guerra del Pacífico. O sea, inconscientemente, el peruano común cree que la selección peruana es una tropa militar. La misma camiseta de la selección parece diseñada a propósito, pues esa franja roja que cruza el atuendo bien podría verse como una banda que usaban los antiguos húsares. Los peruanos creen que están disputando la guerra del Pacífico otra vez. "Perú no tiene jugadores, tiene gladiadores", rezó el cartel de un hincha peruano que recibió a nuestro equipo de fútbol en Santiago. "Hoy recuperamos el morro (en referencia al morro de Arica)", anunció otro, también en un cartel. ¿Es valido el patriotismo exagerado en el fútbol? Sin ir muy lejos, Argentina e Inglaterra pasan por la misma situación, debido a la guerra de las Malvinas. El escritor español Rafael Sánchez Ferlosio explica en El País: "Al carecer de cualquier otro posible contenido que no sea el del crudo y desnudo antagonismo, el deporte competitivo es especialmente idóneo para encarar formas análogas a la del patriotismo (...) La reciente proliferación de banderas en las manifestaciones políticas se ha inspirado seguramente en el auge inmenso que en estos últimos años han tomado las prendas de colores heráldicos en los estadios de fútbol". De hecho, la presencia de banderas en los estadios le da el toque patriótico a la cosa. Pero no todo se limita al fútbol. La federación venezolana de béisbol rezaba: "Hacer deporte es hacer patria". Por otro lado, el deporte de grupo lleva consigo el compañerismo y la entrega, propias del militarismo.

Paolo Guerrero es un héroe. El héroe del pueblo. Puede ser que el jugador del Hamburgo simplemente llegue al arco y anote pues su técnica es genial, "es su trabajo", como dirían por allí, pero el hincha no lo ve así. Para el hincha Paolo Guerrero se saca la mierda jugando al fútbol defendiendo los colores patrios. Y cuando entra área rival, remite a una invasión territorial tan propio de la guerra. Un colega que labora en Chile me cuenta que los locales de esta noche no ven el partido con tanto patriotismo como lo vemos nosotros.

No sé si creerle.



Fotomontaje de Wolverine: Jorge Aguilar

lunes, 3 de octubre de 2011

Scarlett fake!






Algunos aún deben estar pendientes a la aparición de nuevas imágenes de Scarlett Johansson versión nude. Es decir, según el razonamiento y entusiasmo generalizado, si uno o un grupo de pendencieros han logrado hackear el teléfono móvil de la actriz, en el cual -según esa misma lógica- deben haber más de cien fotos, pues no queda más que esperar a que todo el álbum digital en cuestión sea revelado por temporadas. Hasta el cantante Kevin Johansen debe estar a expectativa de tal material, para parodiar los desnudos de su prima lejana.
Pues bien, sucede que la tercera pic que salió a la luz de esta galería es absolutamente falsa. La duda estuvo desde el inicio (esta tercera fotografía, a diferencia de las dos anteriores, no presenta el pixeleado característico de una toma realizada por celular, muy nítida pues) y ha sido despejada, ya que en la web se puede encontrar a esta supuesta Scarlett en otras posturas. Pero ya pues, a poco íbamos a creer que Scarlett posaría como si estuviera leyendo un guión en un cuarto sin muebles, nada chic, nada propio de una chica consentida de Hollywood. Los medios que han roto el mito de la veracidad de la tercera foto, aseguran que se trataría de una joven actriz porno que goza de un gran parecido a la protagonista de Match Point. Sea una actriz o una chiquilla cualquiera, la señorita se tomó la molestia de puntillarse los lunares que la artista real posee en la mejilla derecha.
Y como las palabras no son suficientes para desencantarlos, he aquí algunas imágenes adicionales, el cual servirá para que muchos cultos del porno o curiosos onanistas googleen a la rubia retratada que quiso hacerse pasar por la Johansson.




martes, 27 de septiembre de 2011

El fútbol es una mierda



Mi abuelo era un apasionado del fútbol. Mientras estuvo vivo, lo gocé apasionándose en cada partido de Universitario, los cuales veía por televisión. No podía ver los encuentros sentado, rondaba por la sala, evitando las imágenes pero siguiendo el partido a través de la narración. Cuando el área de la 'U' estaba en peligro, prefería irse más lejos, a la cocina, quizá hasta su cuarto, para que ese tiro libre, penal mortal o lo que fuera no le produjera una rabieta que le afectara el corazón.
Mi viejo es aliancista. Vivíamos en la misma casa que mi abuelo crema. En los 'clásicos' (o en cualquier condenado partido que jugaran los grones), mi viejo gritaba enérgico los goles de su equipo, hacía sonar el piso y le importaba un carajo que a mi abuelo le viniera un infarto de la cólera. Por otro lado, mi abuelo respondía a los alaridos de mi padre con más bulla (tenía de su parte a mi abuela y a mi primo Alex). O sea, esa manchita barristica made in home se imponía al vocinglero de mi viejo por goleada. Mi papá no tenía a nadie quien lo apoye. Mi madre de fútbol apenas sabe que un tal Waldir se apellida como ella. Yo, que era un asco jugando pelota no era un hincha apasionado. No obstante, cuando aún era un chibolo, mi viejo y mi abuelo me pusieron en una disyuntiva: "Y tú, ¿de qué hincha eres?". Obviamente, me estaban dando a escoger entre la 'U' o la Alianza. Yo les dije que no le iba a ninguno. Quizá, ahora que lo pienso, si alguno de los dos se hubiera animado a ser el primero en llevarme a un estadio y hacerme ver el digno juego del equipo de sus amores otra sería la historia, y en lugar de titular que el fútbol es una mierda, le haría vivas, convertido yo en un fiel seguidor del dios balón.
Lo gracioso: alejados de los partidos, mi viejo y mi abuelo podían comportarse con los mejores amigos del mundo. Su única rivalidad era el fútbol. Y si el fútbol podía hacer que uno de los dos gritase un gol con el fin de provocar al otro, entonces, dicho deporte, es una reverenda estupidez.
Tras la muerte del palquista Walter Oyarce en el estadio Monumental de la 'U', han vuelto viejas controversias: la seguridad de los recintos deportivos, los antecedentes de los barristas, el peso de la ley que debe caer sobre el fugitivo asesino, refugiado ya en Estados Unidos, entre otras cosas. Tanto cremas como blanquiazules se ponen la mano al pecho y dicen: Que alguien arroje a otro de un palco y le destroce la cabeza es un hecho vandálico. Digamos que la estupidez no los ciega, y se dan cuenta, como cualquier mortal, que hay un muerto de por medio.
No obstante, la pasión los domina a veces. En las redes sociales, la confrontación sigue. Un amigo de Oyarce jura venganza y promete asesinar uno por uno a los involucrados. Un crema responde, posteando que los aliancistas son culpables, por andar mostrando banderas blanquiazules en los palcos del Monumental, la casa de la 'U'. Las daitribas están llenas de metadas de madre, entre otras perlas.
¿Se puede trasladar esta guerra verbal a las calles? ¿Estamos a puertas de las más sangrienta guerra de pandillas? Quien sabe. A veces los matones son pura boca. Es más, dichas amenazas en un lugar de dar miedo, puede provocar sino es risa, lástima.
Puesto que nunca opté por un equipo de rivalidad ancestral, no entiendo cómo la gente puede defender unos colores, como si estuvieran defendiendo a su misma madre. ¿Tantas satisfacciones le ha dado una camiseta que son capaces de luchar a ultranza por ella?
Aunque hogareño y sin vandalismo, las querellas de mi padre y abuelo ya no fueron lo mismo. Mi abuelo había conseguido que dos personas más siguieran su causa, convirtiendo la pasión por la 'U' en algo familiar. Quizá, muy adentro, un hincha ve en su barra como a su misma familia. Es su tribu. Es su manada. Ser hincha es alejarse un rato del ser individual (ese pensante que trabaja, se estresa y, sobretodo, piensa o reflexiona) para darle paso un rato al ser colectivo (al que se cree con permiso de todo porque en resto de la tribu hace lo mismo). El fútbol, entonces, es el regreso a la tribu.
Los argentinos dicen que el fútbol es religión y que el estadio es su iglesia.
Los grados de estupidez varían por estos lares.