miércoles, 19 de octubre de 2011

Ni más con Justin


La ilusión es traicionera. Crearse ídolos de revista full-color (las musas de nuestra era) puede transformarse en decepción. Es un síntoma típicamente humano, un día pones en un pedestal a alguien, en una alta torre de Babel y cuando tratas de escalar ese altar, la edificación se desmorona.
Para Alejandro Avilez todo como comenzó como un juego. Un joda quizá. El juego de la hermana de Alejandro para ser exacto, la chica quien notó el parecido de su hermano de 16 años con el popero Justin Bieber. Fue entonces que los involucrados decidieron hacerle un video al doble de Bieber y colgarlo en la red. El auge del Justin peruano fue tal que las cosas se le salieron de las manos y decidieron contratar a un representante, Roberto Boyle, para que manejara la casual carrera de Avilez. O sea, el joven chalaco, el doble del cantante de 'Baby', se había convertido, quisiera o no, en una estrella.
El resto de esta historia está en la boca de todos. El Justin nacional quiso encontrarse con el verídico, pero la seguridad de este se lo impidió. Era una promesa hecha por algún medio, pero al final todo salió mal. Irascible, con espíritu adolescente, Alejandro despotricó contra Justin, su supuesto ídolo. El desencanto, el escupitajo al cielo, la demolición de su estatua se había producido.
Hablar en estos días con Alejandro es casi imposible. Roberto Boyle, su mánager, habló para este blog.

La frustración de Alejandro es grande, ¿realmente se pensaba con el derecho de conocer a Justin por el sólo hecho de parecérsele?
No es sólo eso. Alejandro es un fan verdadero de Justin. Y como cualquier fanático frustrado, va a tender a explotar cuando sus expectativas han sido saboteadas. Ahora, lo que el ha escrito en el Facebook en contra de Justin, son simples expresiones de un chico de dieciséis años que no deben ser magnificadas por la prensa. La banda que tocó previo al concierto de Bieber si se tomó fotos con él. Si Alejandro no pudo fue porque no calzó con los tiempos del evento. Eso es todo.

¿No crees que Alejandro usó la imagen de Justin para hacerse famoso?
Un chico de esa edad no piensa así, como un adulto. Yo lo conozco y es un chico sin malicia.

¿Él es realmente fan de Bieber? Me lo imagino oyendo rock del bueno
Claro que es su fan. Le gustan Justin, como cualquier otro chico de su edad.

¿Tanto lo quiere para haber renegado de él?
Tampoco es que haya renegado. Es un síntoma del momento. Yo renegaría si es que me prometieran conocer a Mick Jagger y luego me dijeran que ya no.

Luego de esto, ¿Alejandro seguirá caracterizando a Justin o lanzará una carrera bajo su propio nombre?
Tiene las dos opciones. El quiere llegar a ser un artista de verdad, hacer su propia música. Pero eso vendrá en el futuro. Por el momento, tenemos bastantes compromisos aún bajo el papel de Justin. Además los seguidores lo identifican así.

Me queda una pregunta, pero no se la hago a Roberto. ¿Sabía Justin Bieber que tenía un doble peruano o el posible encuentro con él sería una sorpresa? Quizá sí lo sabía. Y obvio, para el ego del verdadero Justin, dejarse fotografiarse con su yo peruano, podría concitar una atención mundial de grandes proporciones. Si Justin y Justin se hubieran visto cara a cara, los flashes del mundo se concentrarían en Perú. Por un cuarto de hora, pero lo harían. El verdadero Justin Bieber lo sabía. Al fin y al cabo, parece tener más malicia que Alejandro, cuyo único pecado es forjarse un ídolo.

martes, 11 de octubre de 2011

Héroes nuestros, del día a día


Hace poco visité el centro cultural de la PUCP, en el cual se exhiben los trabajos participantes de 'Pasaporte para un artista'. Uno de estos experimentos -oculto en un tenebroso cuarto blanco, color insufrible propio de las galerías -, presentaba un muñeco de He-Man pero con la cara de Miguel Grau Seminario, héroe peruano que batalló navalmente contra los chilenos. No sé si decapitar al poseedor de la espada de Grayskull para colocarle la cabeza del barbudo almirante sea arte, más bien ver ese muñeco podría hasta producir la risotada que es como ocurrió conmigo. O sea, si la intención del artista en cuestión fue caricaturizar y hasta ridiculizar al héroe máximo de la marina del Perú, al comandante del Huáscar, pues la hizo linda. Si su propósito fue darle un carácter popular, pues falló. Ese tipo de collages solo sirven con ciertos personajes de nuestro rico folklore. O sea, es más inteligente poner a Sergio Markarián (director técnico de nuestra selección de fútbol) en un estampita y vestirlo de santo. Es más grato colocar a Paolo Guerrero (el nueve de nuestra selección) en un billete de doscientos soles. Paolo en un billete no se ve ridículo. Se ve -y he aquí al punto al que quiero llegar -heroico.


Un artista no puede convertir a un héroe real (Ya sea Bolognesi o Alfonso Ugarte en un superhéroe). El pueblo (quizá algunos fanáticos de la prensa) si tiene la capacidad de vestir a un jugador de fútbol en un soldado patrio, sobre todo si estás a pocas horas de un encuentro futbolístico contra Chile, rival histórico. Lo gracioso de este partido de fútbol (que en realidad no es un clásico de clásicos como muchos tratan de vendernos) es que sirve de revancha, de reivindicación cíclica a la derrota militar que marcó nuestro provenir en el mundo: La guerra del Pacífico. O sea, inconscientemente, el peruano común cree que la selección peruana es una tropa militar. La misma camiseta de la selección parece diseñada a propósito, pues esa franja roja que cruza el atuendo bien podría verse como una banda que usaban los antiguos húsares. Los peruanos creen que están disputando la guerra del Pacífico otra vez. "Perú no tiene jugadores, tiene gladiadores", rezó el cartel de un hincha peruano que recibió a nuestro equipo de fútbol en Santiago. "Hoy recuperamos el morro (en referencia al morro de Arica)", anunció otro, también en un cartel. ¿Es valido el patriotismo exagerado en el fútbol? Sin ir muy lejos, Argentina e Inglaterra pasan por la misma situación, debido a la guerra de las Malvinas. El escritor español Rafael Sánchez Ferlosio explica en El País: "Al carecer de cualquier otro posible contenido que no sea el del crudo y desnudo antagonismo, el deporte competitivo es especialmente idóneo para encarar formas análogas a la del patriotismo (...) La reciente proliferación de banderas en las manifestaciones políticas se ha inspirado seguramente en el auge inmenso que en estos últimos años han tomado las prendas de colores heráldicos en los estadios de fútbol". De hecho, la presencia de banderas en los estadios le da el toque patriótico a la cosa. Pero no todo se limita al fútbol. La federación venezolana de béisbol rezaba: "Hacer deporte es hacer patria". Por otro lado, el deporte de grupo lleva consigo el compañerismo y la entrega, propias del militarismo.

Paolo Guerrero es un héroe. El héroe del pueblo. Puede ser que el jugador del Hamburgo simplemente llegue al arco y anote pues su técnica es genial, "es su trabajo", como dirían por allí, pero el hincha no lo ve así. Para el hincha Paolo Guerrero se saca la mierda jugando al fútbol defendiendo los colores patrios. Y cuando entra área rival, remite a una invasión territorial tan propio de la guerra. Un colega que labora en Chile me cuenta que los locales de esta noche no ven el partido con tanto patriotismo como lo vemos nosotros.

No sé si creerle.



Fotomontaje de Wolverine: Jorge Aguilar

lunes, 3 de octubre de 2011

Scarlett fake!






Algunos aún deben estar pendientes a la aparición de nuevas imágenes de Scarlett Johansson versión nude. Es decir, según el razonamiento y entusiasmo generalizado, si uno o un grupo de pendencieros han logrado hackear el teléfono móvil de la actriz, en el cual -según esa misma lógica- deben haber más de cien fotos, pues no queda más que esperar a que todo el álbum digital en cuestión sea revelado por temporadas. Hasta el cantante Kevin Johansen debe estar a expectativa de tal material, para parodiar los desnudos de su prima lejana.
Pues bien, sucede que la tercera pic que salió a la luz de esta galería es absolutamente falsa. La duda estuvo desde el inicio (esta tercera fotografía, a diferencia de las dos anteriores, no presenta el pixeleado característico de una toma realizada por celular, muy nítida pues) y ha sido despejada, ya que en la web se puede encontrar a esta supuesta Scarlett en otras posturas. Pero ya pues, a poco íbamos a creer que Scarlett posaría como si estuviera leyendo un guión en un cuarto sin muebles, nada chic, nada propio de una chica consentida de Hollywood. Los medios que han roto el mito de la veracidad de la tercera foto, aseguran que se trataría de una joven actriz porno que goza de un gran parecido a la protagonista de Match Point. Sea una actriz o una chiquilla cualquiera, la señorita se tomó la molestia de puntillarse los lunares que la artista real posee en la mejilla derecha.
Y como las palabras no son suficientes para desencantarlos, he aquí algunas imágenes adicionales, el cual servirá para que muchos cultos del porno o curiosos onanistas googleen a la rubia retratada que quiso hacerse pasar por la Johansson.