
Desde hoy, por favor, señores, editemos esos tristes versos del vate de Santiago de Chuco, pensando en el futuro, en nuestros escolares de mente virgen, pues no deben ser víctimas del sentimiento pesimista del que sufren los peruanos y que están registrados en los poemas de Vallejo. Cambiemos entonces el inicio de 'Los Heraldos Negros' por un edulcorante, hay cosas en la vida, tan lindas, ¡Yo lo sé!
Pero esta iniciativa no se me ha ocurrido a mí. No señores. Proviene del intelecto de Diego de la Torre, presidente del pacto mundial de Naciones Unidas en el Perú. El ilustre señor de la Torre, es uno de los hombres más optimistas que esta tierra ha visto nacer, y ya el año pasado dijo que dentro de 30 años nuestro Perú puede llegar a convertirse en un país del primer mundo, cosa que dependerá de la inclusión social, claro está.
Lo gracioso es que este señor que cree en la inclusión social, asegura en su reveladora columna titulada 'Vallejo, Ribeyro y Montaigne' (El Comercio 13/03/12) que el cuento 'Paco Yunque' ha hecho daño al país. "Vallejo fue un maravilloso poeta, digno de un Premio Nobel, pero creo que influyó de manera negativa en el subconsciente colectivo de los peruanos", se lee. No contento, asegura que el gran Julio Ramón Ribeyro, "tenía una narrativa que sublimaba y endulzaba el fracaso".
El señor de la Torre no ha descubierto la pólvora, los versos de Vallejo son tristes y los relatos de Ribeyro muestran la marginalidad, pero quizá se fue de boca al culpar a estas figuras de nuestra literatura como incitadores y motivadores de la mentalidad loser. Lo que pasa es que de la Torre erró al tratar la literatura de Vallejo y Julio Ramón como si fueran dogmas de un modelo económico. Este tipo no ha entendido que la literatura, literatura se queda. Y está bien, quizá 'Paco Yunque' haya sido catalogada años atrás como una obra representante del periodo 'Realismo Socialista', por lo que los capitalistas ojos del columnista ven ese relato una herejía contra el progreso.
Es más, ya se lo había dicho Borges a Sábato cierta vez, burlándose de 'Los Viajes de Gulliver': Esta obra pretendía ser una de protesta política, pero su autor Jonathan Swift jamás imaginó que se convertiría un relato infantil. Los propósitos del escritor a veces quedan en el olvido por culpa del tiempo inclemente. Lo que ayer se leyó con cierto pensamiento, hoy no se verá con los mismos ojos. Quizá en 1951, 'Paco Yunque' sí sudaba socialismo, pero hoy ya nadie lo ve así y hasta podría más bien ser un ejemplo de bullying, si tenemos en cuenta al personaje pegalón Humberto Grieve. Pero... ¿Un texto derrotista? ¡No me jodan!
Si aplicáramos la genial concepción de Diego de la Torre a otros textos de la literatura mundial, entonces acabaríamos diciendo que 'Los Miserables' es culpable de la crisis europea o que 'On the Road' de Kerouac y 'The catcher in the rye' de Salinger son obras que han propiciado elsentimiento antisistema en los Estados Unidos.
Por favor, diarios locales, cuando quieran darle espacio a un personaje, escojan bien, sino nos llenaremos de opiniones estúpidas que embrutecen nuestras cabezas.
Fotomontaje: Jorge Aguilar



