
A inicios del mes, llamé a una de mis amigas para preguntarle si se iba a matricular en el curso de inglés que seguimos. Obviamente que estudiar en diciembre podría ser algo descabellado, puesto que la gente tiene en la agendas sus gastos navideños. No obstante, el año pasado, yo había estudiado en diciembre y hasta ahora tengo un buen recuerdo de aquella clase: Antes del examen final, celebramos un Christmas Party (o quizá se llamó Christmas Breakfast, I dunno) y el profesor de ese entonces me permitió camuflar un champán para brindar. Era claro una tremenda osadía, teniendo en cuenta que no está permitido meter licor en ningún centro de idiomas y porque la clase empezaba a las siete de mañana y terminaba a las ocho y cuarenta, o sea, los pocos que se atrevieron a brindar, llegaron un poco sazonados a sus trabajos. Pero bueno, volviendo a mi amiga, me dijo que no se iba a matricular. Tenía harta chamba y además "estás fechas me ponen depre".
A otra amiga, Vero, la navidad le llega. Dice que experimenta una recapitulación de lo que ha hecho en el año y eso le jode sobremanera. Refiere también que no puede entender que todos estén muy felices cuando por dentro se sienten horribles (sin duda, mi amiga aún no ha descubierto que el Facebook también es una suerte de eso, todos son felices y megustables). A Lourdes, otra amiga, las fiestas la llenan de nostalgia. "Cuando era chibolita todo se me hacía genial y me da pena que ya no me emocione de la misma manera", dice. A Manu -un amigo-, la navidad en cambio le trae felicidad porque se puede reír con sus viejos, con su novia, con su perro, con los vecinos, con el Papa Noel de juguete y con quien se le dé gana. A un primo -un universitario aún- la navidad no lo entristece en absoluto, más bien es el año nuevo lo que lo frustra (Se debate entre ir a la discoteca Aura, Drama y cualquier otro lugar de juerga cuyo nombre tenga varias A, como Asia, Máncora, o la playa). "Man, no saber a que fiesta ir me molesta", dice, o sea, con él, más bien con los dos varones consultados, la depresión no significa nada.
Se sabe que son las mujeres las más afectadas por estas fechas. Es un tanto raro saber que cada diciembre los suicidios incrementan en un 40%, raro porque se supone que festejamos el nacimiento de alguien, alguien que es supuestamente el hijo de Dios. En estos suicidas -e incluso en los depresivos- hay algo de terroristas, algo de Grinch, porque es como si en sus cabezas pasara la idea de atentar contra la navidad, bajarles el ánimo a la gente, gritar: Oye, no todo es champán o regalitos, también hay tristeza. Y cómo no haber tristeza e hígados malhumorados cuando la navidad ha perdido complemente el sentido. Pero en realidad, nunca lo tuvo. Hoy la gente bien informada sabe que el 25 de diciembre fue escogido estratégicamente para celebrar la llegada del salvador por caer exactamente una semana antes del año nuevo. En navidad, no hay tristeza en su forma total, sino desencanto.
Algunos sicólogos locos que han estudiado a profundidad el tema (léase, que hablan cualquier cosa) han explicado que la depresión navideña se debe a que la reunión familiar del 25 de diciembre arrastra consigo añejos problemas familiares (O sea, imagínense una navidad de los Corleone). Otros, los menos creativos, aseguran que la nieve polar entristece más y yo que vivo en el hemisferio sur me río de tal postulación. Pero, volvamos al hecho de que a la navidad se le reviente cuetes una semana antes de fin de año: La fecha impuesta, en sí, llama a la reflexión, pues es como un preámbulo al fin-inicio del calendario cíclico. O sea, a una semana antes de voltear la página, es lógico que la introspección llegue tan radiante como la estrella de Belén.
Este encuentro con el yo (lo que has hecho en el año y lo que has dejado de hacer viene a la mente como una avalancha) es usual cuando se quiere cerrar un círculo. En los cumpleaños pasa a veces, pero el hecho de que la persona agasajada sea la engreída del día, hace que la profundidad no sea tan fuerte. Y claro está, el cumplir años, a veces es símbolo de madurez, aunque algunos (algunas) se quejen de lo viejos que se hacen y he allí el desencanto. Este desencanto en la navidad es más fuerte. ¿Por qué? Debido a que esta fecha es vista como un punto de quiebre: Hace años, eras el engreído, la navidad era para ti, pero ahora eres un adulto. Darse cuenta de eso es como si Adán se descubriera calato.
Otra más de los sicólogos: "Festejar el nacimiento de Cristo, hace que la gente se encuentre con la muerte". No sean idiotas. Festejar el cíclico nacimiento de Cristo, ver que en el pesebre siempre hay un eterno niño, hace más punzante la añoranza de ya no ser un niño y ser un adulto con responsabilidades y metas por cumplir, metas que se evalúan también en ese preámbulo de fin de año. Suicidarse o hundirse no es el camino. Miren a Moe de los Simpson, cada año intenta matarse sin éxito y en la serie se ríen de él.
A mis lectores...
¡Feliz Navidad!
Mala eleccion de imagen :( Feminas son afectadas y matas a Papa Noel?
ResponderEliminarCri.. menos mal no colocaste todo lo que te dije..., la navidad es Lindaaaaaaaaaaaa, para los comerciantes y demás tiendas...jeje. La unión y amor a la familia y amigos debe darse todos los días de nuestras vidas....y no esperar esta fecha. Te quello Cricri ;-)
ResponderEliminarLe falta el "hilo conductor" El texto no es "redondo"... le falta un final que se enlace más claramente con la pequeña historia del comienzo...Clarto... ahí está el tema de la depresión como hilo conductor, pero éste se pierde en el "mar" de tantos otros hilos y cabos sueltos... Es como un rompecabezas donde faltan algunas partes... un cuadro en le que sólo se puede "intuir" la forma...
ResponderEliminarEn cuanto al contenido: muy vago, le falta consistencia: muchos temas son "mencionados" pero muy superficialmente: Estudios de idiomas, brindis, no hay plata en Navidad, depersiones, hombres y mujeres afectados en diferente medida, suicidios, nacimiento del hijo de Dios, posible motivo de las depresiones: desilusión, conflictos familiares, factores climatológicos, introspección: comparación con el cumpleaños, dos desencantos: porque no es la fecha en q nació Jesús y porque ya no somos el centro de la atracción en la Navidad (que tiene que ver eso con que Adán sea de un momento a otro conciente de su desnudez, de estar EXPUESTO a "todo"?)
Además se menciona el nacimiento de Cristo como símbolo de muerte... "añoranza de no ser más un niño se plantea como algo positivo... a pesar q la palabra "añoranza" tiene en este contexto una connotación más bien negativa....
Son tantos temas interesantes dignos de un poco más de atención y profundidad!
Dos o tres temas mejor estrucutrados y sobre todo reflexionados y con citas hubiera estado más acorde con el texto y el tema (no sólo: "los psicólogos" "algunos psicólogos" Cuales???)
Tengo la impresión que también en la "literatura" se tiende al típico fenómeno FACEBOOK... no hay mensajes completos, cerrados , profundos y contundentes... Se tiende a la superficialidad y a la acumulación de datos desvinculados totalmente unos de otros... Así estaremos formando indirectamente personas superficiales, que si bien es cierto, saben de todo un poco, pero que oyen rebuznar y no saben dónde.. :-((((
Escribí el comentario sobre el "hilo conductor" como "Anónimo" sólo porque no encontré la opción para poner mi nombre o compartirlo en el facebook... sorry... No me escondo detrás de un anónimo... FELIZ NAVIDAD!!
ResponderEliminarLA NAVIDAD ES PAJA... EL AÑO NUEVO TAMBIÉN, PERO NO EN LIMA DONDE TODO ES UN PUTO TONO... SINO PREGÚNTALE A TU PRIMO... EL DÍA Q LAS BANDAS DE ROCK DECIDAN DESPEDIR UN AÑO Y DARLE LA BIENVENIDA A UNO NUEVO HACIENDO SU CHAMBA SOBRE EL ESCENARIO, TAL COMO PASA EN EL PRIMER MUNDO, SABREMOS Q YA HEMOS EVOLUCIONADO... X LO PRONTO Q LAS RUCAS SIGAN MOVIENDO EL CULANTRO Y Q LOS GILERAZOS SIGAN PENSANDO CUÁL ES MEJOR TONO PARA PASAR LAS 12.
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