
Mi viejo es aliancista. Vivíamos en la misma casa que mi abuelo crema. En los 'clásicos' (o en cualquier condenado partido que jugaran los grones), mi viejo gritaba enérgico los goles de su equipo, hacía sonar el piso y le importaba un carajo que a mi abuelo le viniera un infarto de la cólera. Por otro lado, mi abuelo respondía a los alaridos de mi padre con más bulla (tenía de su parte a mi abuela y a mi primo Alex). O sea, esa manchita barristica made in home se imponía al vocinglero de mi viejo por goleada. Mi papá no tenía a nadie quien lo apoye. Mi madre de fútbol apenas sabe que un tal Waldir se apellida como ella. Yo, que era un asco jugando pelota no era un hincha apasionado. No obstante, cuando aún era un chibolo, mi viejo y mi abuelo me pusieron en una disyuntiva: "Y tú, ¿de qué hincha eres?". Obviamente, me estaban dando a escoger entre la 'U' o la Alianza. Yo les dije que no le iba a ninguno. Quizá, ahora que lo pienso, si alguno de los dos se hubiera animado a ser el primero en llevarme a un estadio y hacerme ver el digno juego del equipo de sus amores otra sería la historia, y en lugar de titular que el fútbol es una mierda, le haría vivas, convertido yo en un fiel seguidor del dios balón.
Lo gracioso: alejados de los partidos, mi viejo y mi abuelo podían comportarse con los mejores amigos del mundo. Su única rivalidad era el fútbol. Y si el fútbol podía hacer que uno de los dos gritase un gol con el fin de provocar al otro, entonces, dicho deporte, es una reverenda estupidez.
Tras la muerte del palquista Walter Oyarce en el estadio Monumental de la 'U', han vuelto viejas controversias: la seguridad de los recintos deportivos, los antecedentes de los barristas, el peso de la ley que debe caer sobre el fugitivo asesino, refugiado ya en Estados Unidos, entre otras cosas. Tanto cremas como blanquiazules se ponen la mano al pecho y dicen: Que alguien arroje a otro de un palco y le destroce la cabeza es un hecho vandálico. Digamos que la estupidez no los ciega, y se dan cuenta, como cualquier mortal, que hay un muerto de por medio.
No obstante, la pasión los domina a veces. En las redes sociales, la confrontación sigue. Un amigo de Oyarce jura venganza y promete asesinar uno por uno a los involucrados. Un crema responde, posteando que los aliancistas son culpables, por andar mostrando banderas blanquiazules en los palcos del Monumental, la casa de la 'U'. Las daitribas están llenas de metadas de madre, entre otras perlas.
¿Se puede trasladar esta guerra verbal a las calles? ¿Estamos a puertas de las más sangrienta guerra de pandillas? Quien sabe. A veces los matones son pura boca. Es más, dichas amenazas en un lugar de dar miedo, puede provocar sino es risa, lástima.
Puesto que nunca opté por un equipo de rivalidad ancestral, no entiendo cómo la gente puede defender unos colores, como si estuvieran defendiendo a su misma madre. ¿Tantas satisfacciones le ha dado una camiseta que son capaces de luchar a ultranza por ella?
Aunque hogareño y sin vandalismo, las querellas de mi padre y abuelo ya no fueron lo mismo. Mi abuelo había conseguido que dos personas más siguieran su causa, convirtiendo la pasión por la 'U' en algo familiar. Quizá, muy adentro, un hincha ve en su barra como a su misma familia. Es su tribu. Es su manada. Ser hincha es alejarse un rato del ser individual (ese pensante que trabaja, se estresa y, sobretodo, piensa o reflexiona) para darle paso un rato al ser colectivo (al que se cree con permiso de todo porque en resto de la tribu hace lo mismo). El fútbol, entonces, es el regreso a la tribu.
Los argentinos dicen que el fútbol es religión y que el estadio es su iglesia.
Los grados de estupidez varían por estos lares.
No tienes ni ideaaaa! El fútbol es ceremonial. Da igual partido de fútbol que un concierto. Pregunta: ¿los que trabajan son seres pensantes por el mero hecho de trabajar? Cuándo alguien trabaja ¿reflexiona? Si así fuera, ¡oda al trabajo entonces!
ResponderEliminarEL FÚTBOL NO TIENE LÓGICA, X ESO ES TAN POPULAR, PUES NO TIENES Q PENSAR PARA PATEAR LA PELOTA... TODO ES INSTINTO, COMO LA VIDA... ASÍ Q AL CARAJO CON LOS COMENTARISTA PELOTEROS DE LOS MEDIOS... Q SE VAYAN A LA UNIVERSIDAD A DAR SUS CLASESITAS, AJJJJJ. ¡DALE U! CONCHASUMADRE.......
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